El milagro de las vacas que se salvaron en Tres Cantos: su explicación podría reanudar un debate
Los terribles incendios que están azotando la península desde hace una semana han dejado imágenes terribles. Viviendas, negocios y miles de personas afectadas ante un fuego que todavía sigue vivo en determinadas zonas, y que ya ha arrasado más de 380.000 hectáreas.
En plena batalla contra el fuego, todas las miradas se concentran en las brigadas de extinción y en los medios desplegados para sofocar las llamas. Sin embargo, cada nuevo incendio deja al descubierto la necesidad de ir más allá de la urgencia y reflexionar sobre qué medidas estructurales pueden reducir el riesgo de que catástrofes similares vuelvan a repetirse.
La reciente emergencia vivida en Tres Cantos (Madrid) ha dejado una imagen que se ha viralizado en seguida. En medio de un paisaje arrasado por el fuego, un árbol permanece intacto, "el árbol milagro", como le han bautizado en internet, rodeado de reses que descansaban con tranquilidad.
Aunque parece un milagro tiene una explicación fácil y que pone de manifiesto lo que desde hace un tiempo se lleva hablando. Ese árbol es el único que ofrece sombra en la zona, lo que lo convierte en refugio habitual para las vacas. Al concentrarse allí, los animales consumen la vegetación y pisotean la hierba, dejando el suelo desnudo de combustible vegetal. Esa franja despejada actuó como un cortafuegos natural, deteniendo el avance de las llamas y protegiendo tanto al árbol como a los animales.
Esto ha vuelto a poner sobre la mesa el debate de que la pérdida progresiva de la ganadería extensiva trae consecuencias negativas para el entorno. Tradicionalmente, el pastoreo no solo abastecía de alimento, sino que cumplía una función de limpieza del monte y reducción del material inflamable. Su retroceso en las últimas décadas ha contribuido a que los bosques y pastizales acumulen biomasa en exceso, facilitando incendios más violentos y difíciles de controlar.
Una vez que la emergencia quede atrás, tocará analizar con calma los posibles fallos en la prevención y preguntarse si recuperar prácticas agroganaderas podría convertirse en un aliado decisivo frente al fuego.