“Mucha gente se ha gastado el dinero para nada”: Andrés Millán alerta sobre el lío de las balizas V16
La inminente obligatoriedad de las balizas V16 ha generado confusión entre los conductores, con dispositivos comprados que ya no sirven y dudas legales sobre una norma que sigue levantando polémica.
La entrada en vigor de la baliza V16 como único sistema legal de preseñalización de averías desde el 1 de enero de 2026 sigue generando dudas y malestar entre los conductores. A la confusión normativa se ha sumado ahora la advertencia de Andrés Millán, abogado y divulgador especializado, que ha puesto el foco en las consecuencias prácticas del proceso de homologación de estos dispositivos.
Según Millán, numerosos conductores han adquirido balizas convencidos de que cumplían con la normativa y, sin embargo, se encuentran ahora con dispositivos que no servirán cuando la obligación sea efectiva. “Mucha gente se ha gastado el dinero para nada”, ha señalado, en referencia a compras realizadas de buena fe ante mensajes poco claros sobre qué modelos serían válidos a largo plazo.
Cambios en la homologación y confusión entre los conductores
El origen del problema está en la evolución de los criterios de homologación. No todas las balizas V16 que se han comercializado en los últimos años cumplen con el requisito clave que exigirá la norma definitiva: la conectividad en tiempo real con la plataforma de la Dirección General de Tráfico. Algunos modelos que inicialmente se vendieron como válidos han quedado fuera del listado de dispositivos autorizados para 2026.
Esta situación ha generado una sensación de inseguridad jurídica, ya que muchos usuarios compraron balizas sin saber que su validez sería temporal o que podría verse afectada por cambios posteriores en la regulación. El resultado, según el abogado, es una pérdida económica para miles de conductores que creían estar anticipándose correctamente a la nueva obligación.
Un modelo singular en Europa
Millán también ha llamado la atención sobre el carácter excepcional del sistema español. La obligatoriedad de una baliza conectada de estas características no tiene un equivalente directo en la mayoría de países del entorno europeo, lo que abre el debate sobre la proporcionalidad de la medida y su encaje en un contexto de movilidad internacional.
En este sentido, ha subrayado que los vehículos matriculados en otros países que circulen por España no están sujetos a esta obligación, lo que introduce una diferencia de trato entre conductores nacionales y extranjeros en las mismas vías.
Qué ocurre con las balizas ya compradas
Pese a la crítica, el abogado ha matizado que el hecho de haber adquirido una baliza que no figure en el listado definitivo no implica automáticamente una sanción inmediata, siempre que se utilice conforme a la normativa vigente hasta el momento de la obligatoriedad total. No obstante, a partir de 2026 solo podrán utilizarse legalmente las balizas homologadas y conectadas.
El caso de las balizas V16 ha reabierto el debate sobre cómo se comunican los cambios normativos, especialmente cuando afectan al bolsillo de los ciudadanos y a obligaciones de carácter general. Mientras la Dirección General de Tráfico mantiene su calendario, crece la demanda de mayor claridad para evitar que los conductores vuelvan a invertir en dispositivos que, con el tiempo, queden obsoletos antes de cumplir su función.