Muere un futbolista de 15 años tras caer a un pozo de 50 metros: era perseguido por perros
La muerte de un adolescente de 15 años durante sus vacaciones familiares en Marruecos ha causado una profunda conmoción tanto en el ámbito deportivo como en su entorno más cercano. El joven, futbolista francés en formación, perdió la vida tras caer a un pozo de aproximadamente 50 metros de profundidad mientras se encontraba en un complejo residencial de la ciudad de Marrakech. El suceso ocurrió la noche del 31 de diciembre y las circunstancias que rodean el fallecimiento están siendo denunciadas por la familia.
El menor, Youssef Khachroub, se encontraba pasando unos días de descanso con sus padres en el complejo Marrakech Golf City. Según el relato de su progenitor, el adolescente salió a correr a última hora de la tarde, cuando ya había oscurecido. Durante esa salida, y siempre según la versión familiar, fue sorprendido por varios perros, a los que temía especialmente. En su intento por huir de los animales, acabó cayendo accidentalmente a un pozo que no estaba debidamente señalizado ni protegido.
El joven desapareció alrededor de las 19:00 horas y, tras varias horas de búsqueda, su cuerpo fue localizado sin vida en el interior del pozo, cuya profundidad alcanzaba los 50 metros. El padre del menor ha expresado públicamente su indignación por la falta de medidas de seguridad en la zona y ha señalado que la ausencia de barreras, iluminación o avisos de peligro fue determinante en el trágico desenlace. Como consecuencia, la familia ha presentado una denuncia contra los responsables del área residencial y de las obras existentes en el lugar.
Youssef Khachroub era jugador de las categorías inferiores del FC Mougins, club francés en el que militaba desde la temporada 2023. La entidad deportiva confirmó el fallecimiento a través de un comunicado oficial en el que trasladó su pesar por la pérdida del joven futbolista y expresó su apoyo a la familia en estos momentos. El club destacó tanto su faceta deportiva como personal, subrayando que era un adolescente apreciado por compañeros, entrenadores y miembros de la entidad.
Antes de incorporarse al FC Mougins, el joven había pasado por otras canteras del fútbol francés. Inició su formación en el Stade Laurentin, donde jugó entre las categorías U6 y U7, y posteriormente continuó su desarrollo en el OGC Niza, desde U8 hasta U13. En Mougins afrontaba su tercera temporada y, según el comunicado del club, se había integrado plenamente en el equipo, estableciendo vínculos sólidos con el vestuario y ganándose el reconocimiento del cuerpo técnico.
La muerte del futbolista se produjo en circunstancias que el propio club calificó de dramáticas, recordando que el menor se encontraba realizando actividad física, una práctica habitual en su día a día como deportista. El FC Mougins trasladó sus condolencias no solo a la familia, sino también a los amigos y personas cercanas al joven, asegurando que la entidad comparte su dolor.
En paralelo a este suceso, han vuelto a cobrar relevancia diversas informaciones y denuncias internacionales sobre la gestión de los perros callejeros en Marruecos. Aunque no existe una relación directa entre ambos hechos, distintas organizaciones y activistas han alertado en los últimos años de presuntas campañas de eliminación de estos animales en el país, supuestamente vinculadas a la preparación de las ciudades de cara al Mundial de Fútbol de 2030, que Marruecos organizará junto a España y Portugal.
Hace aproximadamente un año, la reconocida activista Jane Goodall remitió una carta a la FIFA en la que reclamaba una intervención urgente y acusaba a las autoridades de permitir prácticas que calificó como actos de extrema crueldad contra los perros callejeros. Según estas denuncias, las operaciones tendrían como objetivo mejorar la imagen urbana ante la llegada de grandes eventos deportivos internacionales.
Por el momento, las autoridades no han vinculado oficialmente estas actuaciones con la muerte del joven futbolista. El caso continúa marcado por el dolor de la familia y por la reclamación de responsabilidades ante lo que consideran una grave negligencia en materia de seguridad en la zona donde ocurrió el accidente.


