Multa de 40 millones a Shein por engañar en sus descuentos

El informe utilizado en la demanda revela que Shein manipulaba los precios de sus productos antes de lanzar promociones.
Multa a Shein
Multa a Shein

Las autoridades francesas han sancionado con 40 millones de euros a la multinacional china Shein, una de las plataformas de comercio electrónico más populares del mundo, tras una exhaustiva investigación que ha destapado una serie de irregularidades comerciales e incumplimientos en materia medioambiental. La Dirección General de Competencia, Consumo y Represión del Fraude de Francia concluye que la compañía ha llevado a cabo prácticas publicitarias engañosas, especialmente en lo que respecta a sus rebajas, y no ha tomado las medidas esperadas para reducir su huella ecológica.

El informe, resultado de una inspección que se prolongó durante cerca de un año, revela que Shein manipulaba los precios de sus productos antes de lanzar promociones, generando la apariencia de descuentos elevados que en muchos casos no eran reales. Según los datos recabados por la entidad francesa, en el 11 % de los casos analizados, los supuestos descuentos escondían en realidad un incremento previo del precio original. Además, en el 57 % de las ocasiones no existía ninguna rebaja real, y en el 19 % restante, las ofertas eran mucho menores de lo anunciado.

Desde Shein han aceptado la multa impuesta y aseguran que están actuando de inmediato para corregir las deficiencias señaladas por las autoridades. En una comunicación remitida a la agencia AFP, la empresa indicó que comenzó a aplicar medidas correctoras en los dos meses siguientes a haber sido informada del resultado de la investigación, en marzo del año pasado.

La Comisión Europea también ha puesto bajo la lupa las prácticas comerciales de Shein. El pasado mes de mayo trascendió que Bruselas había abierto una investigación formal en febrero, tras detectar comportamientos que podrían vulnerar la normativa de protección al consumidor de la UE. Entre las acusaciones más graves, figuran la utilización de descuentos ficticios, la creación de urgencia artificial para impulsar las compras, e incluso informaciones erróneas sobre los derechos de devolución y reembolso que protegen a los consumidores europeos.

La Comisión advierte, además, de que Shein no gestiona correctamente las devoluciones, etiqueta de forma inexacta algunos productos atribuyéndoles cualidades inexistentes y comunica información confusa o falsa sobre la durabilidad de sus artículos. El Ejecutivo comunitario ha dado a la empresa un plazo de un mes para presentar compromisos firmes que subsanen estas prácticas, advirtiendo que, de no hacerlo, podrían adoptarse sanciones a nivel nacional similares a las ya aplicadas por Francia.

A todo esto se suma el creciente reproche medioambiental que pesa sobre Shein. Su modelo de "moda ultrarrápida" ha sido cuestionado por entidades como la OCU, que denuncian su escaso compromiso con la sostenibilidad y el fomento del consumo masivo de ropa de baja calidad. Aunque otras firmas del sector han empezado a adoptar políticas más responsables, Shein parece seguir una dirección opuesta, incentivando un modelo de producción y consumo que genera residuos masivos y explotación de recursos.

En defensa propia, la compañía asegura estar colaborando “de forma constructiva” con las instituciones europeas y los reguladores nacionales para adaptarse a la normativa comunitaria, aunque las pruebas acumuladas por distintas autoridades europeas evidencian que el camino hacia la transparencia y la sostenibilidad aún está lejos de completarse.

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