Ocho cámaras con IA y casi 29.000 multas en un mes: así vigilan ya el tráfico

Un sistema piloto con solo ocho cámaras inteligentes ha destapado miles de infracciones de tráfico y anticipa un cambio radical en la vigilancia vial.
Ocho cámaras con IA y casi 29.000 multas en un mes: así vigilan ya el tráfico

Un programa piloto de vigilancia vial basado en inteligencia artificial (IA) ha detectado cerca de 29.000 infracciones de tráfico en menos de un mes con solo ocho cámaras inteligentes instaladas en puntos estratégicos de Grecia, un ejemplo de cómo la tecnología está transformando el control del tránsito en las ciudades.

Entre el 15 de diciembre y el 8 de enero, las cámaras equipadas con IA identificaron más de 1.100 infracciones diarias en Atenas y sus alrededores, un volumen que supera ampliamente la capacidad de los métodos tradicionales de control policial.

Tecnología avanzada para la vigilancia del tráfico

El programa, impulsado por el Ministerio de Gobernanza Digital, utiliza cámaras de última generación capaces de analizar automáticamente el comportamiento de los conductores sin intervención humana directa. Estos dispositivos detectan infracciones como el uso del teléfono móvil al volante, la ausencia del cinturón de seguridad, el exceso de velocidad, el cruce de semáforos en rojo y la circulación indebida por carriles exclusivos.

Uno de los puntos con mayor número de infracciones fue la avenida Syngrou, donde se identificaron más de 8.000 conductores sin cinturón o utilizando el móvil, además de más de 1.000 excesos de velocidad en una vía limitada a 90 km/h. En la avenida Vouliagmenis, otra cámara registró 13.722 cruces de semáforo en rojo en menos de treinta días.

Multas automáticas a partir de finales de enero

Hasta el momento, las infracciones detectadas se han limitado a registrarse y documentarse, pero las autoridades han anunciado que a finales de enero el sistema comenzará a emitir multas automáticas, que llegarán directamente a los buzones digitales de los conductores junto con las imágenes que prueban la infracción.

Las sanciones previstas son elevadas. Conducir utilizando el teléfono móvil o sin cinturón de seguridad puede conllevar multas de alrededor de 350 euros, mientras que el exceso de velocidad se sancionará con importes de entre 150 y 750 euros, según la gravedad. Cruzar un semáforo en rojo puede acarrear una multa de 700 euros y la retirada del carné hasta 60 días, con castigos más severos en caso de reincidencia.

Un despliegue a gran escala

El plan del Gobierno contempla una ampliación masiva del sistema, con la instalación de 2.000 cámaras fijas y 500 móviles en todo el país, lo que supondrá una inversión cercana a los 94 millones de euros. El objetivo final es alcanzar hasta 2.500 dispositivos distribuidos por la red vial.

Este modelo se inscribe en una tendencia internacional hacia el uso de tecnologías basadas en inteligencia artificial para mejorar la seguridad vial. Países como Francia, Alemania, Reino Unido, España o Australia ya estudian o aplican sistemas similares para reforzar el control del tráfico y reducir los accidentes.

Debate sobre privacidad y derechos

Pese a los beneficios potenciales, la implantación de cámaras con IA ha reabierto el debate sobre la protección de la privacidad y el tratamiento de los datos personales. Expertos subrayan la necesidad de garantizar que estos sistemas respeten la legislación vigente y equilibren el interés público en la seguridad vial con los derechos individuales de los conductores.

La experiencia griega anticipa un escenario en el que la fiscalización automatizada será cada vez más habitual, con el objetivo de incrementar el cumplimiento de las normas de tráfico y reducir la siniestralidad en las carreteras.

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