Pillada histórica si cobras tu sueldo por Bizum y lo haces en B: Hacienda ya vigila tus pagos e ingresos
A partir de febrero de 2026, la Agencia Estatal de Administración Tributaria (Hacienda) dará un paso decisivo en su lucha contra el fraude fiscal al comenzar a vigilar de forma más exhaustiva los pagos y los ingresos realizados a través de aplicaciones de pago instantáneo como Bizum. Este cambio, recogido en las últimas actualizaciones normativas y técnicas de la propia Agencia, implica que los movimientos económicos que hasta ahora quedaban al margen de los sistemas tradicionales de control podrán ser objeto de seguimiento automático.
La medida tiene un impacto directo para quienes utilizan medios de pago electrónicos para su actividad económica —especialmente en sectores informales o en situaciones donde se perciben ingresos “en B” (no declarados a Hacienda)— y puede suponer un antes y un después en la forma en que se fiscalizan operaciones que hasta ahora escapaban al radar tributario.
NUEVA FISCALIZACIÓN DE PAGOS DIGITALES
Hasta ahora, los sistemas de pago instantáneo como Bizum se han convertido en una herramienta habitual en la vida cotidiana de millones de españoles, tanto para pagos entre particulares como para transferencias por servicios profesionales o pequeños negocios. Sin embargo, la falta de vinculación directa con cuentas bancarias tradicionales en algunos casos ha dificultado la trazabilidad de los ingresos no declarados, lo que generaba un espacio de opacidad para quienes percibían sueldos “en negro” o realizaban transacciones económicas sin soporte fiscal.
A partir de febrero, Hacienda pondrá en marcha un sistema de control que integrará información procedente de las entidades de pago y las plataformas tecnológicas, de modo que estos movimientos se incorporarán a los algoritmos de análisis de riesgo tributario. Esto permitirá identificar patrones, detectar inconsistencias y cruzar datos con otras fuentes fiscales para determinar si existe omisión de ingresos o discrepancias entre lo declarado y lo realmente percibido por los contribuyentes.
¿QUÉ SIGNIFICA PARA LOS TRABAJADORES?
Para la mayoría de trabajadores asalariados, que perciben su nómina mediante transferencia bancaria y cuentan con contrato y cotizaciones debidamente registradas, este cambio no supone una modificación sustancial en su situación fiscal. No obstante, aquellas personas que han llegado a cobrar parcial o totalmente su salario a través de Bizum u otras plataformas de pago sin emitir un documento fiscal ni declarar esos ingresos podrían verse ahora en el punto de mira de la Agencia Tributaria.
Los expertos en fiscalidad advierten de que la percepción de sueldos “por Bizum” no exime de la obligación de declarar rentas, y que la nueva capacidad de seguimiento automatizado reducirá significativamente las posibilidades de que estos ingresos pasen desapercibidos. En la práctica, Hacienda podrá cruzar la información de pagos recibidos con las declaraciones de IRPF, actividad económica y otras obligaciones tributarias, lo que aumentará las alertas sobre discrepancias importantes.
CONTROL DE INGRESOS INFORMADOS Y TRANSACCIONES
La implantación de este sistema no implica que Hacienda vaya a inspeccionar cada Bizum realizado, sino que se integrará gradualmente la información de las transacciones dentro de los mecanismos de análisis de riesgo tributario. Esto significa que no todos los movimientos serán objeto de examen automático, pero aquellos que superen ciertos umbrales o presenten patrones sospechosos —como ingresos recurrentes y estructurados, cantidades elevadas o vinculación con actividades económicas— podrán desencadenar actuaciones de la Agencia.
La medida se suma a un conjunto de acciones que la Agencia Tributaria ha venido implementando en los últimos años para incorporar nuevas fuentes de datos y reforzar la fiscalización, especialmente ante la proliferación de pagos digitales, plataformas de economía colaborativa y criptomonedas.
UNA ALERTA PARA LA ECONOMÍA INFORMAL
El anuncio de este mayor control por parte de Hacienda ha generado preocupación en algunos sectores relacionados con la economía informal, donde el uso de herramientas de pago inmediatas era frecuente precisamente porque ofrecían una menor trazabilidad fiscal. Sin embargo, los técnicos tributarios subrayan que la obligación de declarar ingresos siempre ha existido, independientemente del medio por el que se perciban, y que esta medida solo mejora la capacidad del organismo para verificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales.