Reclaman la retirada urgente de un medicamento muy usado por riesgo de daño cerebral grave

Especialistas alertan sobre posibles efectos neurológicos severos asociados a un antiparasitario ampliamente utilizado y piden revisar su seguridad.
Archivo - Medicamentos
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Un medicamento antiparasitario de uso humano ha sido objeto de una recomendación urgente de retirada en la Unión Europea tras identificar un grave riesgo de daño cerebral conocido como leucoencefalopatía, un efecto secundario poco frecuente pero de consecuencias potencialmente muy serias.

El medicamento en cuestión

El compuesto implicado es el levamisol, un antiparasitario utilizado tradicionalmente para tratar infecciones por gusanos intestinales como Ascaris o Strongyloides. Su mecanismo de acción consiste en estimular determinados receptores en los parásitos, provocando su parálisis y posterior expulsión del organismo.

Durante años ha sido una opción terapéutica habitual en el tratamiento de parasitosis intestinales, aunque en la actualidad existen alternativas disponibles.

El riesgo detectado

La alerta se produce tras la revisión realizada por el Comité Europeo de Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia (PRAC), que ha confirmado que el levamisol puede causar leucoencefalopatía inducida, una patología que afecta a la sustancia blanca del cerebro.

La sustancia blanca está compuesta por fibras nerviosas esenciales para la transmisión eficaz de los impulsos neuronales. Su deterioro puede provocar alteraciones neurológicas graves, secuelas permanentes e incluso comprometer la vida del paciente en los casos más severos.

Según la evaluación realizada, la leucoencefalopatía puede aparecer incluso tras una sola dosis del medicamento y los síntomas pueden manifestarse meses después del tratamiento, lo que dificulta su detección temprana.

Recomendación de retirada en la UE

Tras analizar la evidencia disponible, el comité europeo ha concluido que los beneficios del levamisol ya no superan los riesgos asociados a su uso, por lo que ha recomendado la retirada de sus autorizaciones de comercialización en la Unión Europea.

La decisión definitiva dependerá ahora de los órganos reguladores comunitarios, que deberán pronunciarse sobre la aplicación formal de esta medida.

Impacto en la práctica médica

Aunque el levamisol no es actualmente el único tratamiento disponible para las infecciones parasitarias intestinales, su retirada supondría un ajuste en los protocolos terapéuticos y obligaría a recurrir exclusivamente a otras alternativas.

La controversia pone de relieve la importancia de la farmacovigilancia y de la revisión constante de la seguridad de los medicamentos, incluso aquellos que llevan años en el mercado. El caso subraya que los sistemas de control continúan evaluando la relación entre beneficios y riesgos a medida que se acumula nueva evidencia científica.

Mientras se formaliza la decisión definitiva, las autoridades sanitarias insisten en que cualquier tratamiento debe administrarse bajo supervisión médica y conforme a las indicaciones oficiales vigentes.

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