El reto que empezó con un "apagón" en Callao suma aliados: Movistar se une a Pikolin para apagar pantallas de noche
El “apagón” de Callao no era el final, sino el inicio. Un día después de dejar en negro durante media hora las pantallas publicitarias del centro de Madrid para visibilizar el impacto del móvil en la intimidad de las parejas, Pikolin ha decidido dar un paso más y convertir la reflexión en costumbre: nace #21NochesConectados, un reto de 21 días que propone pequeñas acciones nocturnas para sustituir el consumo pasivo de pantallas por conversación, contacto y presencia real.
El motor de la iniciativa es un dato incómodo: el estudio “Intimidad y Pantallas”, impulsado por la marca, concluye que 7 de cada 10 parejas usan dispositivos en la cama y que en el 60% de los casos la última luz que se apaga es la de una pantalla. Además, un 46% afirma sentirse invisible cuando su pareja mira el móvil a su lado.
21 noches, 10 minutos y una guía: “salir del piloto automático digital”
La propuesta se estructura como un plan breve y realista: durante 21 noches consecutivas, la coach de intimidad Anna Vicen Renner acompaña a las parejas con vídeos cortos y dinámicas pensadas para recuperar la conexión emocional antes de dormir. Cada ejercicio requiere 10 o 15 minutos y busca romper la rutina automática del “un rato de móvil en la cama” que acaba alargando la noche y recortando conversación.
Entre las dinámicas que plantea el reto aparecen ideas sencillas y muy “de casa”: convertir la cama en un lugar inesperado (desde estiramientos en pareja hasta escuchar una canción juntos), sustituir el “scroll” por caricias conscientes, decir en voz alta tres cosas que se admiran del otro, practicar silencio consciente mirándose a los ojos o crear un ambiente cálido sin luz azul para favorecer la charla.
Movistar se une: pantallas apagadas en tiendas desde las 22.00
La iniciativa ha empezado a sumar adhesiones relevantes. Movistar (Telefónica) se ha incorporado al reto a través de Movimiento Azul, su plataforma orientada a promover un uso responsable y consciente de la tecnología. En el marco de esta acción conjunta, la compañía apagó las pantallas de todas sus tiendas en España desde las 22.00 el día 12, en línea con el gesto simbólico de Callao.
La adhesión se hizo pública con una conversación entre las cuentas oficiales de Instagram de ambas marcas, reforzando el mensaje compartido: priorizar la conexión con las personas frente a la pantalla, también en el terreno más cotidiano —la última media hora del día—.
Un debate que salta de la publicidad a la vida real
Más allá de la campaña, el tema se está instalando en la conversación pública. La propia Vicen Renner ha descrito este tipo de hábito como una forma de “microrrechazo”: no es solo que el móvil distraiga, sino lo que simboliza cuando aparece justo en el espacio de intimidad.
La estrategia de Pikolin apunta a algo más que un “detox” digital genérico. Su propuesta se centra en el dormitorio como lugar de refugio y vínculo y, por eso, el reto baja el debate a acciones mínimas, repetibles y medibles. En paralelo, la campaña se apoya en activaciones de calle y experiencias vinculadas al “apagón” de Callao, diseñadas para trasladar el mensaje fuera del anuncio y dentro de los hábitos.
Con Movistar ya dentro y el reto circulando en redes, #21NochesConectados busca convertirse en una idea pegajosa por simple: apagar pantallas para encender conversaciones. Y, si la promesa de los 21 días se cumple, en una rutina nueva que llegue —literalmente— hasta el final del día.