Estas son algunas de las mansiones del nuevo negocio de Georgina: una inmobiliaria de lujo
Tras dejar atrás su etapa en Netflix con el final de su documental Soy Georgina, la empresaria aragonesa Georgina Rodríguez da un giro estratégico a su trayectoria profesional y se adentra de lleno en el negocio inmobiliario de alta gama. Lo hace con Bellhatria, una firma que nace bajo su dirección con un claro posicionamiento en el segmento del lujo y con una oferta centrada exclusivamente en el alquiler de propiedades excepcionales.
A diferencia de sus anteriores proyectos vinculados a la moda o las redes sociales, esta nueva etapa empresarial marca un cambio de rumbo. No es la primera vez que Rodríguez coquetea con el ámbito inmobiliario —ya en 2024 lo intentó con la sociedad Bellalisa S.L.— pero ahora, por primera vez, asume el liderazgo directo y pone su nombre al frente de una compañía con identidad propia y ambiciones globales.
UN CONCEPTO EXCLUVISO: DISEÑO, LOCALIZACIÓN Y EXPERIENCIA
Bellhatria no es una inmobiliaria al uso. Su propuesta pasa por adquirir inmuebles situados en zonas residenciales de alto nivel y transformarlos en viviendas listas para entrar a vivir, con un diseño interior muy cuidado. El estilo que define las propiedades se caracteriza por tonalidades neutras, un enfoque minimalista y un equilibrio entre lo clásico y lo moderno, todo bajo la supervisión de la propia Georgina, que ha puesto un marcado sello personal a cada uno de los espacios.
“Buscamos ofrecer experiencias residenciales donde el confort, la privacidad y el diseño convivan con la funcionalidad y la excelencia”, aseguran desde la firma a través de sus canales oficiales.
Bellhatria ha comenzado su andadura con inmuebles en dos de los enclaves más codiciados del área metropolitana de Madrid. Por un lado, en la exclusiva urbanización de La Finca Golf, en Pozuelo de Alarcón, la compañía ha anunciado la adquisición de 24 chalets adosados situados en las inmediaciones del hoyo 15 del campo de golf. Estas viviendas, aún en fase de preparación, contarán con todo tipo de prestaciones premium para el cliente más exigente.
En esta misma zona también se ofrece un apartamento de alto standing rodeado de más de 40.000 metros cuadrados de zonas verdes. La propiedad cuenta con tres dormitorios, terraza privada con vistas a los jardines, baños en mármol de diseño, y acceso a gimnasio, piscina exterior climatizada y un servicio de conserjería 24 horas. Todo ello a escasa distancia del centro de la capital.
Pero la auténtica joya de Bellhatria en este enclave es una mansión de más de 1.280 metros cuadrados construidos en una parcela de 3.000. La residencia dispone de siete dormitorios, piscina interior y exterior, sauna, sala de cine, gimnasio y sistema de energía solar, ofreciendo un estilo de vida al más alto nivel para quienes buscan un concepto de hogar completamente autosuficiente y sin renunciar al lujo.
Además del entorno residencial de Pozuelo, Bellhatria ya ha puesto en el mercado un apartamento de lujo en el céntrico barrio de Almagro, una de las zonas más distinguidas de la capital. Este inmueble dispone de tres habitaciones, terraza privada, sistema domótico integral, dos plazas de garaje y acceso a zonas comunes que incluyen piscina exterior en azotea, piscina climatizada interior, sauna, gimnasio, solárium y jardines con zona infantil.
La compañía, que ha presentado sus primeras propiedades a través de su perfil oficial de Instagram (@Bellhatria), acumula ya cerca de 20.000 seguidores y proyecta una imagen de sofisticación, diseño y exclusividad en línea con el estilo de su fundadora.
AMBICIÓN DE CRECIMIENTO Y MARCA PERSONAL
Bellhatria arranca con una visión a largo plazo. Aunque por el momento opera únicamente en el mercado español, no se descarta una expansión internacional en un futuro cercano. Ciudades como París, Milán o Dubái, donde el segmento del alquiler de viviendas premium sigue en auge, figuran entre los destinos potenciales para su segunda fase de desarrollo.
Para Georgina Rodríguez, este proyecto no solo representa un nuevo paso profesional, sino también una apuesta personal por construir un legado sólido. “Cada espacio que ponemos en el mercado lleva implícito nuestro compromiso con la calidad, el diseño y la serenidad que una vivienda debe ofrecer”, afirma la empresaria.
Con Bellhatria, Georgina Rodríguez deja claro que su marca personal va más allá del entretenimiento o la moda: entra en juego su faceta más estratégica, con un enfoque empresarial centrado en ofrecer residencias excepcionales para un público global y exigente.