La velocidad exacta con la que se consume menos gasolina, según la DGT
Una conducción eficiente no solo mejora la seguridad vial, sino que también puede reducir hasta un 50% el consumo de combustible. Así es cómo puedes optimizar tu gasto y aumentar la autonomía según la DGT.
La conducción eficiente se ha convertido en una de las principales recomendaciones para aquellos conductores interesados en reducir el gasto de carburante, optimizar el rendimiento del vehículo y contribuir al cuidado del medio ambiente. Según la Dirección General de Tráfico (DGT), un estilo de conducción adecuado puede reducir el consumo de combustible entre un 30% y un 50%, lo que no solo favorece el bolsillo, sino que también alarga la vida útil del motor y mejora la seguridad vial.
Una de las prácticas más eficaces para conseguir este ahorro es la conducción suave. Esto implica evitar aceleraciones y frenadas bruscas, así como anticiparse al tráfico. Conducir de forma anticipada permite a los conductores ajustar su velocidad antes de llegar a un semáforo, una curva o una pendiente, reduciendo la necesidad de frenar de manera innecesaria. Además, es recomendable evitar mantener una aceleración constante en momentos donde se pueda lograr un ritmo de velocidad más fluido y constante. Esta técnica no solo mejora el consumo de combustible, sino que también reduce el desgaste de los frenos y otros componentes del vehículo.
USO ADECUADO DE LAS MARCHAS Y VELOCIDAD
Otro factor clave en la conducción eficiente es el uso adecuado de las marchas. La DGT recomienda engranar la marcha más larga posible sin superar los límites de velocidad establecidos. Circular en una marcha alta a bajas revoluciones reduce el esfuerzo del motor y, por tanto, el consumo de combustible. Por ejemplo, en vías urbanas, se aconseja conducir en cuarta o quinta marcha a 50 km/h. Solo en circunstancias de pendientes o cuando se requiere un mayor impulso, es recomendable utilizar una marcha más corta.
En cuanto a la velocidad, la DGT afirma que el consumo ideal de combustible se alcanza a una velocidad constante de 90 km/h. A partir de los 120 km/h, el consumo de combustible se incrementa un 30%. Aunque esta cifra está indicada principalmente para vías convencionales, la DGT aclara que en autopistas y autovías se debe mantener una velocidad que no dificulte el tráfico, con un mínimo legal de 60 km/h. Circular por debajo de este límite puede acarrear una sanción de 200 euros.
EVITAR EL CONSUMO EXTRA POR ACELERACIONES INNECESARIAS
El control de crucero puede ser una herramienta útil para mantener una velocidad constante, especialmente en autopistas o autovías. Este sistema ayuda a evitar aceleraciones y frenadas innecesarias, factores que aumentan el consumo de combustible al exigir un mayor esfuerzo al motor. Mantener una velocidad constante entre 90 km/h y 100 km/h es ideal para maximizar la eficiencia en el consumo.
CONOCE LAS REVOLUCIONES ÓPTIMAS DE TU MOTOR
Otro consejo esencial es estar atento al rango de revoluciones por minuto (rpm) en el que el motor funciona de manera más eficiente. Generalmente, el motor de un coche ofrece su par máximo entre 1.500 y 3.000 rpm. Conducir fuera de este rango puede ocasionar un mayor gasto de combustible. Cambiar de marcha demasiado pronto puede hacer que el coche pierda fuerza, mientras que cambiar demasiado tarde somete al motor a un régimen alto, lo que incrementa el consumo.
CONSULTA EL MANUAL DE TU VEHÍCULO
Para obtener los mejores resultados, siempre es útil consultar el manual de tu vehículo, donde podrás encontrar información detallada sobre las características específicas del motor y las revoluciones recomendadas para maximizar el rendimiento. Así, podrás ajustar tu estilo de conducción a las necesidades particulares de tu coche, optimizando cada litro de combustible.

