La piscina natural bajo un puente romano en Teruel perfecta para darse un chapuzón
Llega el calor del verano y cada vez son más los viajeros que buscan alternativas al turismo de sol y playa. Lejos de la costa, el interior de España esconde auténticos tesoros naturales donde disfrutar de un baño al aire libre, rodeado de naturaleza, tranquilidad y paisajes únicos. Aragón, y en especial la provincia de Teruel, cuenta con varios de estos lugares que sorprenden tanto por su belleza como por su accesibilidad.
Uno de los lugares más recomendables para disfrutar de este tipo de turismo es el conjunto natural conocido como las pozas de Aguaviva. Se trata de una piscina natural formada en el cauce del río Bergantes, en el término municipal de Aguaviva, en la comarca turolense del Bajo Aragón. Este paraje, además de ser ideal para darse un chapuzón en plena naturaleza, destaca por estar situado bajo un imponente puente de origen romano que añade un atractivo histórico al entorno.
Las pozas de Aguaviva se localizan a escasos cuatro kilómetros del núcleo urbano del municipio, lo que facilita su acceso tanto a los vecinos como a los visitantes que acuden durante los meses estivales. Las aguas del río Bergantes fluyen y forman una serie de piscinas naturales.
Este rincón, además, ha sido reconocido oficialmente por la calidad de sus aguas. En concreto, el Ministerio de Sanidad ha incluido la zona de baño de Cananillas en su listado oficial de aguas aptas para el baño, una distinción que da aún más valor a este lugar natural. Tal y como se indica en la web del Ayuntamiento de Aguaviva, se trata de un espacio prácticamente virgen, con una gran riqueza vegetal y sin apenas intervención humana, lo que le confiere un carácter casi paradisíaco.
El Puente de Cananillas, de origen romano y restaurado en épocas posteriores, esta construcción fue en su día parte de una importante vía de comunicación entre Aguaviva y la vecina localidad de La Ginebrosa. Su presencia no solo embellece el entorno, sino que aporta un toque cultural y patrimonial al conjunto.
Para quienes quieran llegar hasta las pozas de Aguaviva desde la capital provincial, el trayecto por carretera desde la ciudad de Teruel es de aproximadamente una hora y 45 minutos. La ruta más directa implica tomar la N-420 hasta Escucha, continuar por la A-2402 hacia Castel de Cabra y desde allí incorporarse a la N-211. Tras pasar por varios pueblos con encanto, solo hay que seguir por la A-225 hasta llegar al destino.


