Ni el Parrizal ni la Pesquera: la poza secreta de Teruel con cascadas en medio del bosque
Ubicada en el Maestrazgo de Teruel, entre pinares y senderos poco conocidos todavía, se encuentra la cristalina y poco profunda poza de Linares de Mora (conocida como Pozo Navarro). A pesar de su reciente fama, dada la preciosidad de la zona, esta piscina natural se escapa al turismo masivo que reciben otros lugares de Teruel como La Pesquera, el Parrizal o los Chorros.
El agua de la poza es transparente, fresca y tranquila, descendiendo del río Paulejas y creando un entorno perfecto para una escapada de verano.
ASÍ ES UNA DE LAS PISCINAS NATURALES MÁS BONITAS DE TERUEL: POZO NAVARRO EN LINARES DE MORA
La poza se encuentra al final de un sendero sencillo de poco más de tres kilómetros con desnivel moderado, que parte desde el municipio de Linares de Mora. Lo primero que sorprende al llegar es la claridad del agua, con un fondo poco profundo y un entorno rocoso perfecto para extender la toalla, meter los pies o darse un baño completo. Un pequeño salto de agua le da ese toque pintoresco que uno espera de este tipo de lugares escondidos.
Además de lo refrescante del baño, lo que convierte a este lugar en un destino excepcional es la calma. A diferencia de otras zonas fluviales abarrotadas en temporada alta, aquí se puede disfrutar del sonido del agua y del cantar de los pájaros.
ENTORNO INIGUALABLE ALREDEDOR DE LA POZA DE LINARES DE MORA
El camino hasta la poza atraviesa un bosque tupido que parece salido de una fábula. Estamos hablando de la Sierra de Gúdar, una de las zonas más desconocidas de Aragón, donde los pinares de pino laricio se mezclan con quejigos, sabinas y sauces. La sensación de adentrarse en este entorno silvestre y silencioso es uno de los grandes atractivos del trayecto.
Durante el paseo, se puede hacer una parada en el Pino Obrado, un imponente ejemplar de más de 20 metros de altura reconocido como árbol singular por el Gobierno de Aragón. Además, en el entorno de Linares de Mora hay otros puntos de interés como la Cascada del Molinete (junto a los restos de un antiguo molino harinero), o la Cueva Mona, a la que se accede por un sendero que parte desde la ermita de Loreto. También destaca la sima de la Cespedosa, ideal para los más aventureros y amantes de la espeleología.
CÓMO LLEGAR A LA POZA DE LINARES DE MORA
Hay que arrancar la ruta desde el pueblo que le da el nombre, Linares de Mora. Una vez en el municipio, parte una ruta señalizada que comienza en las inmediaciones de la ermita de Loreto y recorre unos tres kilómetros en dirección al cauce del río Paulejas.
Sólo se debe continuar dicha ruta para llegar a la poza. Cabe destacar que el sendero es apto para todas las edades, no tiene dificultad técnica. Además, si deseas recorrer la zona en tu visita a esta poza, puede aprovechar el día haciendo rutas ha otros lugares idílicos como 'la Cascada del Arquero', o la 'Cueva Escobón-Mina'.


