Doblar la apuesta y evitar las grietas: el ejemplo de Míchel en Girona que puede trasladarse a Zaragoza con Escribá
Decía Míchel Sánchez (flamante entrenador del Girona y ex del Huesca) hace unos días en una entrevista que cuando el jugador comienza a detectar grietas , el que no juega o no cuenta se deja llevar y el problema comienza a ser más grande. Sobre su destitución en Huesca, Míchel se encontró con ese problema. “Me encontré un poco solo a la hora de seguir apostando por mi idea. Es como chocarte como una pared ya que si al jugador le generas la grieta para que se escape, el jugador se puede escapar. El que no juega o su rendimiento no es bueno se puede proteger pensando que el entrenador no esta dando con la tecla. Aquí (ahora en Girona) es todo lo contrario porque cuando las cosas no iban bien doblaron la apuesta. Tengo la sensación de que en Huesca hubo grietas”.
Con el futuro de Fran Escribá puede pasar algo parecido. El entrenador del Real Zaragoza está cuestionado desde hace unas semanas, pero lo cierto es que tampoco ha tenido tanta incidencia en los malos resultados, marcados principalmente por errores individuales groseros en las últimas jornadas.
Escribá llegó al Real Zaragoza la pasada campaña y lo salvó del desastre de un descenso a 1ªRFEF y este año, junto al gran rendimiento de varios futbolistas al inicio de campaña, ha hecho soñar a toda la ciudad con un posible ascenso. Su pleno de victorias en las 5 primeras jornadas le han dado crédito suficiente para aguantar hasta noviembre, pero llegados a este punto, los resultados marcarán su futuro si el club no está del todo seguro sobre su continuidad.
Con un mercado de fichajes sobresaliente por parte de Juan Carlos Cordero, Escribá ha intentando gestionar la plantilla de la mejor forma posible y todos los jugadores han tenido la oportunidad de jugar. Ningún miembro de la primera plantilla se puede quejar sobre la falta de oportunidades, porque hasta este momento, incluso los 3 porteros han sido titulares. Escribá se siente con fuerza y el valenciano ha demostrado en suficientes ocasiones que está más que preparado para sacar adelante peores situaciones en la que está ahora mismo en la capital aragonesa.
El choque contra el Real Oviedo del próximo lunes puede marcar al equipo para el resto de la temporada. El último empate en Burgos ha dejado al conjunto aragonés a dos puntos del playoff y a cuatro del ascenso directo. Doblar la apuesta y evitar las grietas, ahí está la cuestión.