Gilca baja la persiana en su mítica tienda del centro de Zaragoza
La perfumería Gilca, uno de los comercios más emblemáticos del centro de Zaragoza, cerrará de forma temporal su establecimiento histórico para acometer una reforma integral del local. Así lo ha anunciado la propia empresa a través de sus canales oficiales, aclarando que el cierre no supone el fin de su actividad, sino el inicio de una etapa de renovación.
Con el objetivo de no interrumpir el servicio ni dejar sin atención a su clientela habitual, Gilca trasladará provisionalmente su actividad a un nuevo emplazamiento situado muy cerca del local original, en el paseo de las Damas número 30. El traslado se hará efectivo a partir del próximo 12 de enero, fecha desde la que la tienda operará en esta ubicación temporal.
Actividad garantizada durante el traslado
Desde la firma han subrayado que, durante este periodo, los clientes podrán seguir adquiriendo todos los productos habituales, entre ellos perfumes, ambientadores, artículos de droguería y productos químicos, manteniendo la esencia y el trato personalizado que han caracterizado a la tienda durante décadas.
Asimismo, Gilca conservará su horario comercial habitual, con atención al público de 9.30 a 13.30 y de 16.00 a 20.00 horas, y los sábados de 10.00 a 13.30 horas, con el fin de facilitar la continuidad en las compras y minimizar las molestias derivadas del cambio temporal de ubicación.
La empresa recuerda además que dispone de tienda online, desde la que se pueden realizar pedidos con envío gratuito a partir de 25 euros, un canal que seguirá operativo durante el proceso de reforma.
Un comercio histórico en proceso de adaptación
El cierre temporal del local histórico se enmarca en un contexto de transformación del comercio tradicional, en el que numerosos establecimientos con una larga trayectoria optan por modernizar sus espacios para adaptarse a las nuevas demandas del mercado y mejorar la experiencia del cliente.
Gilca, considerada un referente del comercio de proximidad en Zaragoza, afronta esta reforma como una inversión estratégica para garantizar su continuidad a largo plazo, preservando su identidad y reforzando su posición en el tejido comercial de la ciudad.
A la espera de la finalización de las obras y del regreso a su emplazamiento original, la perfumería inicia esta etapa de transición con el objetivo de combinar tradición y modernización, manteniendo intacto el vínculo con generaciones de clientes que han hecho de Gilca una de las tiendas más reconocibles de Zaragoza.