"Nos vigilan a escondidas": el PSOE denuncia que el Gobierno de Chueca espía y controla sus despachos en La Almozara
El Partido Socialista ha encendido la mecha en La Almozara. El concejal Guillermo Ortiz, presidente de la Junta de Distrito del barrio zaragozano, ha denunciado este sábado que la Consejería de Participación del Ayuntamiento de Zaragoza solicitó a funcionarios del distrito un informe sobre el uso que los vocales vecinales y los grupos políticos —en concreto el PSOE— hacen de las instalaciones y despachos de trabajo.
Todo ello, según Ortiz, "a espaldas de los propios grupos municipales de la Junta de Distrito". Es decir, sin avisar a quienes estaban siendo investigados.
La denuncia llega en un momento de tensión política en La Almozara, un barrio que lleva meses reclamando más inversión en piscinas públicas, seguridad vial y zonas verdes.
Ortiz no cree que la coincidencia sea casual: la petición del informe, a su juicio, responde directamente a las recientes movilizaciones vecinales en las que el PSOE se posicionó junto a los vecinos contra lo que el concejal califica de abandono del barrio por parte del gobierno de Natalia Chueca.
Lo que ocurrió en La Almozara
Según relata Ortiz, desde la Consejería de Participación del Ayuntamiento se pidió a los funcionarios del distrito un informe de control sobre la actividad de los vocales vecinales y del grupo municipal socialista en las instalaciones de la Junta de Distrito. Una petición que no fue comunicada a los grupos políticos afectados y que el concejal califica de vigilancia encubierta.
"Esta solicitud de informe se produce después de una manifestación masiva en La Almozara, donde el Partido Socialista y la Junta de Distrito se posicionaron con los vecinos para conseguir un impulso a las piscinas públicas, reforzar la seguridad vial e invertir en zonas verdes y equipamientos como el quiosco de la Aljafería", explicó Ortiz. La lectura política es clara: el PP habría utilizado la estructura administrativa para controlar a quienes le llevan la contraria en el barrio.
La comparación que lanzó Ortiz
El concejal socialista recurrió a un ejemplo para ilustrar la gravedad de lo ocurrido. "Solo hace falta imaginar qué ocurriría si la oposición exigiese saber cuántas horas, cuántos minutos y cuántos segundos está en su despacho la alcaldesa y con quién", dijo.
Para Ortiz, la cuestión de fondo es el uso partidista de la administración pública. "La democracia no puede pasar por que el Gobierno municipal nos vigile a escondidas valiéndose de la estructura de la Administración", afirmó.
Y contrapuso esa práctica a lo que, a su juicio, debería ser la prioridad: garantizar a los vocales vecinales las condiciones adecuadas para desarrollar su trabajo y reconocer "la generosidad" de quienes dedican horas voluntarias a mejorar su barrio.
La respuesta socialista llegará este lunes en la Junta de Portavoces. La portavoz del grupo municipal, Lola Ranera, pedirá explicaciones formales al Gobierno de Natalia Chueca sobre las solicitudes de informes de uso de instalaciones por parte de los vocales vecinales, a petición expresa del presidente de la Junta de Distrito de La Almozara.