La industria audiovisual empuja a favor de Distrito 7: "No podemos permitir que se caigan producciones por no tener platós"
Zaragoza quiere pasar de ser una ciudad atractiva para rodajes a convertirse en una auténtica industria audiovisual. Y para lograrlo, el sector tiene claro cuál debe ser el siguiente paso: Distrito 7.
El proyecto, impulsado en Zaragoza como gran polo audiovisual, contempla la construcción de platós, espacios de producción virtual, tecnología inmersiva y áreas especializadas para cubrir todo el ciclo de una producción audiovisual. Para el sector, se trata de una infraestructura clave si la ciudad quiere consolidar el crecimiento que vive desde hace años.
“Es un reto enorme, pero es un paso que tiene que ocurrir”, defiende Adriana Oliveros, presidenta del Clúster Audiovisual de Aragón, en conversación con HOY ARAGÓN. “Si queremos que aquí no solo se rueden exteriores, sino que se haga todo el ciclo de una producción audiovisual, hay que tirar adelante”.
La reflexión llega en un momento en el que Zaragoza vive un auténtico auge audiovisual. Desde la creación de la Zaragoza Film Office en 2021, la ciudad ha gestionado ya más de 750 expedientes audiovisuales y ha generado alrededor de 6 millones de euros de impacto económico.
Sin embargo, el crecimiento empieza a evidenciar también algunas limitaciones estructurales. La principal, la falta de platós y servicios especializados capaces de absorber grandes producciones nacionales e internacionales.
"Ahora mismo prácticamente no hay platós disponibles en Zaragoza", explica Oliveros. “Los que existen son de autoconsumo, de Aragón TV o de productoras que ya los tienen ocupados”.
"Las producciones cada vez son más virtuales"
La presidenta del clúster insiste en que la industria audiovisual está evolucionando rápidamente hacia modelos mucho más tecnológicos. “Las producciones son cada vez más virtuales y se hacen de otra manera”, afirma. "No podemos permitir que se nos caigan producciones porque no haya un plató".
Por eso considera que Zaragoza debe ser ambiciosa y dar un salto industrial si quiere mantenerse competitiva frente a otros territorios que ya están reforzando sus infraestructuras audiovisuales.
“Terrassa está ampliando su parque audiovisual, Madrid Content City sigue creciendo y hay proyectos enormes en Murcia o A Coruña”, recuerda. "Zaragoza tiene que creérselo un poco más".
El objetivo no es únicamente atraer rodajes exteriores, sino lograr que las producciones permanezcan más tiempo en la ciudad y generen actividad económica estable en torno al sector audiovisual.
Mucho más que cine: hoteles, empresas y turismo
Oliveros insiste en que el impacto del audiovisual va mucho más allá de las tasas que pueda ingresar una administración por permisos de rodaje. "Lo importante no son las tasas, sino todo lo que revierte en hoteles, alquileres de coches, seguridad, catering o empresas auxiliares", explica.
A su juicio, el crecimiento del audiovisual puede convertirse en una industria estratégica para Zaragoza, impulsando también nuevos servicios especializados y empleo vinculado a las producciones.
Además, subraya el impacto reputacional y turístico que generan las películas y series. “Todos viajamos a Nueva York y reconocemos esquinas por las películas o las series. Eso también forma parte del trabajo de una Film Office”.
La apuesta de Zaragoza pasa ahora por intentar consolidar esa tendencia y evitar quedarse únicamente como una ciudad de paso para los rodajes. El reto, según el sector, es construir una infraestructura capaz de convertir la capital aragonesa en un verdadero polo audiovisual del sur de Europa.

