Zaragoza celebra un Pentecostés multitudinario y festivo en la plaza del Pilar
La plaza del Pilar de Zaragoza se convirtió este sábado, 7 de junio, en el escenario vivo de una Fé compartida y expresión artística. Más de 3.000 personas acudieron al evento «Pentecostés 2025», una convocatoria pública y festiva organizada por la Archidiócesis de Zaragoza con el objetivo de visibilizar su dinamismo misionero y celebrar, con alegría, la presencia de la Iglesia en la vida de la ciudad.
Durante más de dos horas y media, el acto —abierto y gratuito para todo el público— reunió a niños, jóvenes, adultos y mayores en torno a un completo espectáculo que unió música en directo, teatro, danza y tradición popular. La presentación corrió a cargo de Gabriel Gutiérrez y Daniel Latorre, quienes guiaron un programa de gran riqueza artística y testimonial.
UN ENCUENTRO DE ARTE Y FE
Entre los participantes destacaron los Infanticos del Pilar y la Capilla de Música Ntra. Sra. del Pilar, que pusieron la nota solemne y emocional con sus interpretaciones; la Cofradía del Rosario de Cristal, que exhibió la emblemática carroza de la venida de la Virgen; la Escuela de Danza Coppelia, que sorprendió con sus coreografías; y el grupo de teatro Teatro con Botas, que aportó narrativa y simbolismo a la velada.
También hubo momentos de fuerte conexión comunitaria gracias a la música del grupo «El árbol de Zaqueo», cuyas canciones invitaron al canto colectivo y a la celebración compartida. El evento se cerró con testimonios de católicos comprometidos, que ofrecieron su experiencia de fe y vocación en distintos ámbitos de la vida eclesial.
EL ARZOBISPO LLAMA A LA MISIÓN
Durante el encuentro, el arzobispo de Zaragoza dirigió unas palabras a los presentes, recordando que la archidiócesis es, ante todo, una “asamblea de llamados para la misión”, en línea con el lema pastoral del curso 2024-25. También invocó los dones del Espíritu Santo sobre toda la comunidad, animando a vivir una fe activa y abierta.
La convocatoria fue posible gracias a la colaboración de numerosas entidades diocesanas y grupos eclesiales, que unieron esfuerzos para dar forma a una celebración inédita en forma y fondo, que no solo emocionó al público presente, sino que también dejó una huella de compromiso renovado con la misión cristiana.

