Todo lo que no sabías de la plaza del Pilar y si eres de Zaragoza tienes que leer

Hay un rincón en Zaragoza que no solo es símbolo de identidad, sino también un museo al aire libre, una lección de historia viva y un escenario donde han ocurrido —y siguen ocurriendo— muchas de las cosas que definen a la ciudad.
Plaza del Pilar ./ Ayuntamiento de Zaragoza
Plaza del Pilar ./ Ayuntamiento de Zaragoza

Todo el mundo en Zaragoza sabe ubicar la Plaza del Pilar. Pero muy pocos conocen realmente lo que encierra este gigantesco salón urbano. Es la plaza peatonal más grande de la Unión Europea, y aunque eso ya impone, lo verdaderamente impactante es la cantidad de historias, curiosidades y secretos que guarda en sus 500 metros de largo.

Sí, ahí están la Basílica del Pilar y la Seo. Pero también están los restos de una muralla romana, una fuente con forma de continente, un pasaje comercial decimonónico, una torre inclinada y, por si fuera poco, un museo arqueológico soterrado al que se accede desde un cubo de ónice. Todo en una sola plaza. Y todo en Zaragoza.

MUCHO MÁS QUE UNA POSTAL 

Pocos saben que esta plaza, tal y como la conocemos hoy, es relativamente joven. Durante siglos fue un espacio fragmentado, lleno de tráfico, casas y calles que se interponían entre la Basílica del Pilar y la Catedral de la Seo. No fue hasta bien entrado el siglo XX cuando se planteó unificar toda la zona y convertirla en lo que hoy es: el centro simbólico, cultural y emocional de la ciudad.

En el siglo XIII, el solar era un cementerio. En el XVI, una pequeña plaza frente al templo. Solo a partir de los años 80 comenzó la gran transformación: se eliminó el tráfico, se construyó un aparcamiento subterráneo, se empedró la superficie y se inauguró la Fuente de la Hispanidad, una de las piezas más icónicas del conjunto. Desde entonces, la plaza dejó de ser solo un cruce de caminos para convertirse en el gran salón de la ciudad.

UNA PLAZA CON RÉCORDS, SECRETOS Y CINE 

No es solo un dato curioso: la Plaza del Pilar es la única del mundo donde se levantan dos catedrales activas. Enfrentadas, complementarias y cada una con su carácter. La Seo, elegante y cargada de historia. El Pilar, majestuoso y vinculado de forma emocional con toda la ciudad. ¿Y sabías que aquí se rodó la que está considerada como la primera película del cine español? Fue en 1897 y se titulaba Salida de misa de doce del Pilar.

La plaza también es un homenaje a Goya —con monumento incluido—, una puerta al pasado romano de Caesaraugusta, un escaparate arquitectónico que mezcla barroco, mudéjar, renacimiento y neoclásico, y un lugar que sigue siendo epicentro de celebraciones, protestas, encuentros, citas culturales y tradiciones.

Y no olvidemos la Fuente de la Hispanidad. Vista desde el suelo, puede parecer un diseño abstracto. Pero desde el aire, representa el mapa de Hispanoamérica, con tres bloques de mármol que simbolizan las carabelas de Colón y un globo terráqueo como guiño al hermanamiento entre continentes. Un detalle invisible al ojo distraído, pero lleno de intención.

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