¿Por qué celebramos los cumpleaños con una tarta y velas? Este es el origen

Martín Martín cuenta con un obrador propio donde elaboran de manera artesanal una gran variedad de tartas con los mejores ingredientes para cualquier ocasión
Tartas artesanas del obrador de pasteleria Martín Martín
Tartas artesanas del obrador de pasteleria Martín Martín

Hay gente que tiene el día de su cumpleaños como su día favorito del año, y soplar las velas rodeados de gente querida siempre es un recuerdo bonito. Pero a veces es necesario pararse a pensar de dónde vienen las tradiciones que tan asentadas tenemos.

De la mano de Martín Martín vamos a conocer el origen de las tartas y de por qué celebramos los cumpleaños con ellas. Aunque hoy en día celebrar la fecha de nuestro nacimiento es algo de lo más normal, no siempre ha sido así. La cadena aragonesa de aperitivos, que cuenta con un obrador propio donde trabaja la pastelería de forma totalmente artesanal y con ingredientes de primera calidad, nos relata anécdotas y curiosidades acerca de una fecha tan señalada en la vida de cada uno de nosotros.

El origen de algo parecido a celebrar aniversarios con tartas y velas nos llega de Grecia, donde pensaban que todos teníamos un espíritu protector asociado al día del nacimiento. Griegos y romanos hacían una torta redonda con velas para simbolizar el brillo de la luna y el poder de pedir deseos.

Las fiestas de cumpleaños actuales se originaron en Alemania en el SXVIII, la ‘Kinderfeste’ donde los niños recibían una tarta de cumpleaños con tantas velas como años, más una adicional, que representaba el deseo de que el niño viviese otro año más, y ésta se le llamaba ‘luz de vida’.

LAS TARTAS MÁS TRADICIONALES

Fue entonces cuando el pastel de cumpleaños adquirió su forma contemporánea con capas de bizcocho, rellenos y decoraciones. En cuanto a las tartas más populares tienen orígenes curiosos, como la tarta de San Marcos, en la que la yema, la nata, la trufa y el almíbar se entremezclan a la perfección sobre una base de bizcocho genovés. Esta receta se desarrolló en homenaje a la infanta Sancha de León por la construcción del convento de San Marcos en León, consagrado a los peregrinos del camino de Santiago.Otra de las tartas más tradicionales, la tarta selva negra es originaria de dicha zona de Alemania, donde abundan las cerezas, y la está elaborada con un bizcocho de chocolate con nata y cerezas, recubierta de nata y decorada con virutas de chocolate y cerezas.

La tarta Sacher, una de las grandes favoritas, es originaria de Austria, la creo en 1832 un hostelero llamado Franz Sacher para agasajar a la corte del Emperador, y aún hoy en día en Viena siguen haciendo en dicho restaurante la receta secreta original. Es un pastel de bizcocho de chocolate y mantequilla, relleno de mermelada de albaricoque y bañado con un glaseado de chocolate negro. 

En su obrador propio, Martín Martín elabora estas tres tartas y muchas más de forma artesanal, como las pastelerías de toda la vida, usando ingredientes de calidad, desde el bizcocho, hasta el chocolate y la nata. 

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