Los errores en la nómina más comunes con los que pierdes dinero sin saberlo: cómo reclamarlo

Revisar la nómina todos los meses es clave para evitar fallos en el salario base, los pluses y las retenciones
Los errores más comunes en la nómina que pueden hacerte perder dinero
Los errores más comunes en la nómina que pueden hacerte perder dinero

Cuando la nómina se recibe cada mes en el correo o se publica en alguna plataforma de la empresa, los trabajadores solo se fijan en un único dato: el dinero que ha llegado a la cuenta bancaria. Muchas personas archivan el documento si el importe se parece al del mes pasado, pero detrás puede haber errores con los que los empleados pierden dinero.

Bases y retenciones pueden esconderse y terminan costando cientos de euros al año si se repiten cada mes. Si hay un convenio mal aplicado, unas horas extra mal calculadas, un plus que no viene recogido o una base de cotización inferior a la que corresponde, puede hacer que el empleado cobre menos dinero sin darse cuenta.

Los posibles errores en la nómina se concentran en seis puntos concretos del documento: el convenio aplicado, la categoría profesional, las horas extra, los complementos salariales, las bases de cotización o retenciones y las pagas extraordinarias.

Lo primero que hay que revisar es si la empresa está aplicando el convenio correcto y si la categoría profesional coincide con las funciones que realiza el trabajador. De esto depende el salario base y otros derechos económicos.

Algunas empresas pueden no actualizar las tablas salariales cuando hay revisiones o atrasos en los boletines oficiales. Para detectar todo esto se debe comparar la categoría que aparece en la nómina y en el contrato con las funciones habituales del trabajador y las tablas salariales del convenio.

Se deben abonar complementos como nocturnidad o peligrosidad

Trabajos con complementos por peligrosidad. / DANIEL MARCOS
Trabajos con complementos por peligrosidad. / DANIEL MARCOS

Por otro lado, también se deben revisar los complementos salariales, que pueden ser nocturnidad, disponibilidad, toxicidad, peligrosidad, entre otros. Si no aparecen en la nómina se puede estar cobrando de menos. La pérdida de dinero está en los pluses que deberían aparecer y no se encuentran registrados.

Respecto a las horas extraordinarias, es un foco muy común que presenta errores. La empresa puede no abonarlas si no se reflejan en la nómina o puede pagarlas como horas ordinarias, por lo que no se aplica el recargo suficiente de dinero en la cuenta. Además, si las horas extra no se cobran tampoco se cotizan y puede ser un problema para prestaciones por desempleo o jubilación.

Con las pagas extraordinarias puede suceder algo similar. El inconveniente viene cuando se prorratean, una práctica que está prohibida por la ley, sin que el convenio del trabajador lo permita. También se pueden calcular con una base incorrecta o si no se actualizan en una subida salarial.

Conviene revisar la fecha de antigüedad

El problema de la antigüedad en la nómina viene cuando no aparecen los casos de fusiones, cambios internos o subrogaciones empresariales. Al no respetar la fecha de inicio del empleado se puede perder dinero en el pago. Pueden dejar de abonarse trienios, quinquenios u otros complementos. Por tanto, es conveniente revisar la fecha de antigüedad regularmente.

En último lugar, las bases de cotización y la retención de IRPF pueden ser inferiores a los conceptos salariales cotizables. Esto no se detecta de forma inmediata, pero sí se puede notar cuando el trabajador está de baja laboral o en situación de desempleo.

Por otro lado, una retención demasiado baja del IRPF puede provocar que el empleado de la empresa deba regularizar la diferencia en la declaración de la renta. Una retención demasiado alta resta liquidez mensual al trabajador.

Los profesionales advierten que todos estos errores se pueden reclamar en un plazo de un año, un plazo que se computa nómina a nómina desde que se dejó de percibir el dinero al que tiene derecho el trabajador.

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