¿Está en riesgo el sistema de pensiones?: un economista da las claves de los cambios que podrían llegar
El sistema de pensiones se enfrenta a uno de los momentos más delicados de su historia reciente. El envejecimiento de la población, el aumento constante del gasto y la jubilación masiva de la generación del ‘baby boom’ están tensionando unas cuentas que ya muestran señales claras de agotamiento. En la actualidad, el desequilibrio del sistema se sitúa en torno al 25%, mientras que las pensiones absorben cerca de un tercio del presupuesto público, una proporción que sigue creciendo año tras año.
En este contexto, el economista Santiago Niño Becerra ha vuelto a poner el foco en la sostenibilidad del modelo a través de un análisis publicado en la red social X. En su reflexión, sostiene que el sistema actual de pensiones está construido sobre supuestos demográficos y laborales que ya no se cumplen y que difícilmente volverán a repetirse.
Uno de los pilares de su argumento es la evolución de la esperanza de vida. Según explica, los sistemas de pensiones se diseñaron en un escenario en el que las personas vivían menos años tras la jubilación. En aquel entonces, el periodo de cobro era relativamente corto y el equilibrio financiero resultaba más fácil de mantener.
La longevidad, el gran problema de las pensiones
Hoy, sin embargo, la situación es muy distinta. La longevidad ha aumentado de forma notable en Europa, superando en muchos casos los 80 años de media. Esto se traduce en más años de percepción de la pensión y, por tanto, en una mayor carga económica para el sistema.
Niño Becerra señala además otros factores estructurales que agravan el problema en el caso de España. Entre ellos, destaca la debilidad de los salarios medios, condicionados por una productividad limitada y por la alta temporalidad del mercado laboral. Esta situación reduce la capacidad de generar cotizaciones suficientes para sostener el sistema.
1/19. Periódicamente vuelve a la palestra el tema de las pensiones; cada vez con más insistencia porque cada vez la premura es mayor: las expectativas de ingresos no parece que vayan a poder sostener el sistema de pensiones con el que convivimos.
— Santiago Niño (@sninobecerra) May 7, 2026
También subraya la escasa capacidad de ahorro de buena parte de la ciudadanía, lo que deja a muchas personas sin alternativas complementarias a la pensión pública. Como consecuencia, el sistema español presenta una pensión inicial muy cercana al último salario. A esto se suma la duración de la jubilación, que en España ronda dos décadas largas de media, lo que implica un periodo prolongado de pago de prestaciones en relación con la vida laboral.
El impacto de la IA en las pensiones
Pese a este diagnóstico, Niño Becerra no plantea la desaparición del sistema, ya que considera que su ausencia generaría situaciones de extrema vulnerabilidad social, una “miseria absoluta”. No obstante, advierte de que su configuración actual no es sostenible en el tiempo.
Además, introduce nuevos elementos de presión como el impacto de la inteligencia artificial, que podría reducir la demanda de empleo y, con ello, las cotizaciones. También menciona el aumento de otras partidas de gasto público que obligarán a repartir recursos de forma más restrictiva.
En este escenario, Niño Becerra anticipa que el sistema tenderá hacia cambios progresivos: mayor exigencia en los años cotizados, ajustes en la edad de jubilación, modificaciones en la revalorización de las pensiones o recortes en determinados complementos. En su visión, el modelo actual no está en fase de ajuste puntual, sino en un proceso de transformación profunda.

