Los negocios de Calatayud se suman a la recogida de residuos orgánicos
Cada vez son más los restaurantes y comercios que se suman a la recogida selectiva de biorresiduos o materia orgánica en Calatayud. Para agradecer este compromiso con el entorno natural, la concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento bilbilitano, Ana Isabel García, ha hecho entrega de un distintivo. Este se puede colocar de forma visible en los establecimientos para que, de esta manera, quienes los visiten sabrán que son responsables socialmente y que están comprometidos con el medio ambiente.
Entre los negocios bilbilitanos que ya recogen materia orgánica hay restaurantes, floristerías o residencias. Por su parte, instalaciones con comedores, como Amibil o la Academia de Logística, han dado el paso de solicitar contenedores marrones. En ellos se depositas los desechos de la cocina o los restos vegetales para que, posteriormente, sean transportados a la Planta de Compostaje. Una vez allí, se convierten en abono natural.
Para facilitar esta práctica, respetuosa con el medio ambiente, la empresa Nómadas Educación y Gestión Ambiental se encarga de explicar a los interesados cómo pueden llevar a cabo ese proceso de recogida selectiva de la forma correcta.
INCORPORACIONES ABIERTAS
La inscripción para incorporarse al sistema de contenedores marrones en establecimientos sigue abierta. Así, los interesados sólo tienen que dirigirse al departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Calatayud para solicitarlo. Después, se le hará entrega del cubo y bolsas que se requieren para realizar correctamente el compostaje.
Desde el año 2023 Calatayud cuenta con una Planta de Compostaje municipal, en la que todos los residuos de alimentos se convierten en compost, un nutriente de la tierra. Por medio de un proceso natural esos residuos se convierten en un recurso.
La concejal de Medio Ambiente ha querido dar las gracias a todos los ciudadanos de Calatayud que hasta el momento están reciclando esta basura de origen animal o vegetal, y animaba a incorporarse a quienes todavía no lo han hecho, y a los negocios que se pueden adherir.
García abundaba en que esta acción de economía circular tiene no sólo beneficios ambientales, sino también económicos, porque se reduce el coste de la recogida de basuras al no tener que transportar tantos kilos a Zaragoza, con el encarecimiento que eso supone.

