150 años mirando al horizonte: la Torre de Salamanca celebra su historia en Caspe

Este año se cumple el 150 aniversario de la construcción de este enclave, que fue mandado construir el general Manuel de Salamanca y Negrete durante la Tercera Guerra Carlista.
Torre de Salamanca de Caspe. / AYTO. CASPE
Torre de Salamanca de Caspe. / AYTO. CASPE

Caspe se prepara para conmemorar los 150 años de la Torre de Salamanca, uno de sus edificios más reconocibles y un referente dentro del patrimonio militar del siglo XIX. El Ayuntamiento, a través del Área de Turismo, ha organizado para el domingo 7 de diciembre una jornada abierta al público que incluirá visitas guiadas y una conferencia divulgativa.

UN ENCLAVE ESTRATÉGICO CON PASADO MILITAR

La Torre de Salamanca, también conocida como fuerte de Salamanca o torre del cabezo de Monteagudo, fue mandada construir en 1875 por el general Manuel de Salamanca y Negrete durante la Tercera Guerra Carlista. Su objetivo era claro: reforzar la defensa del territorio y garantizar la transmisión de información a través de telegrafía óptica, un sistema basado en señales visuales que complementaba la comunicación por cable, vulnerable a sabotajes.

Caspe era entonces una plaza clave por su posición en la confluencia del Ebro y el Guadalope, puerta natural hacia el Maestrazgo y punto neurálgico en el movimiento de tropas. La torre formó parte de la red de vigilancia que conectaba Tortosa, Zaragoza, Morella y Fraga, con Caspe como centro de cruce de líneas. Para emitir mensajes se utilizaba el llamado aparato Salamanca, con un mástil y dos aspas orientables en distintas posiciones que permitían representar números y letras para formar palabras o códigos.

 

Aunque la obra supuso un esfuerzo económico importante para la población, especialmente castigada tras los conflictos carlistas previos, el edificio se levantó aprovechando sillares procedentes del antiguo convento sanjuanista y del castillo del Compromiso.

Sin embargo, llegó tarde para su función original: la guerra tocaba a su fin y el sistema óptico comenzaba a quedar obsoleto, por lo que la torre apenas llegó a utilizarse.

ARQUITECTURA SINGULAR Y EVOLUCIÓN DEL EDIFICIO

El edificio, de planta cuadrada (12 x 8 metros), cuenta con una torre interior de 4 x 4 metros sostenida sobre cuatro arcos de medio punto. En el exterior destacan los bastiones semicirculares, las aspilleras para fusiles y el remate almenado, que le confieren un marcado aspecto neomedieval y han provocado frecuentes confusiones con el castillo del Compromiso.

Tras décadas de abandono, la torre fue rehabilitada en 1985, recuperando su estructura y habilitando un acceso interior mediante una escalera de caracol. Más tarde, en 1998, se le dio uso expositivo con muestras de heráldica y órdenes militares, y en 2006 fue declarada Bien de Interés Cultural.

ACTIVIDADES POR EL 150 ANIVERSARIO

Para celebrar esta efeméride, el Ayuntamiento de Caspe ha programado dos actividades abiertas al público el próximo 7 de diciembre:

10:00–12:00 h – Torre de Salamanca
Puertas abiertas del centro expositivo “Torres Ópticas del Bajo Aragón”
Visita gratuita al interior del edificio y acceso al mirador.

12:30 h – Ermita de Santa María de Horta
Conferencia “1875–2025: La Torre de Salamanca”
A cargo del investigador Javier Cortés Borroy.

Con esta jornada, Caspe reivindica un elemento que, más allá de su origen militar, forma ya parte de la identidad visual y la memoria colectiva del municipio. 150 años después, la torre sigue en pie en el cabezo de Monteagudo, no para vigilar el horizonte, sino para contar su historia.

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