Promover el patrimonio y generar sentimiento de pertenencia: el plan 'todos a una' de la Comarca Central
La Comarca Central de Zaragoza avanza en la definición de un proyecto propio para la gestión y difusión de su patrimonio cultural, con una estrategia que busca superar la tradicional fragmentación municipal. Se trata de una comarca con características singulares: es la más poblada de Aragón y, al mismo tiempo, una de las más recientes en su constitución, lo que ha condicionado históricamente la ausencia de una identidad comarcal compartida.
Desde esta realidad, el modelo que se está desarrollando pone el acento en la cooperación entre municipios y en la necesidad de garantizar que todos, independientemente de su tamaño, tengan acceso a actividades culturales y patrimoniales. “El reto más importante es dar a conocer los municipios pequeños y que ninguno se quede sin actividades ni posibilidades”, subraya Francisco Nasarre, consejero de Patrimonio de la comarca, con el objetivo de asegurar los mismos derechos culturales a toda la ciudadanía.
PATRIMONIO ENTENDIDO COMO COLECTIVO
La estrategia patrimonial se aleja de una visión exclusivamente monumental para centrarse en un enfoque más amplio y social. La Comarca apuesta por un patrimonio entendido como experiencia colectiva, vinculado a la historia cotidiana, a la memoria local y al conocimiento del propio territorio por parte de sus habitantes. “No se trata solo de monumentos o edificios, sino de que los vecinos conozcan su pueblo y el de los municipios del entorno”, destaca Nasarre.
En este marco, las actividades culturales se organizan de forma equilibrada en distintos ejes territoriales, evitando concentrarlas siempre en los mismos municipios. Esta distribución busca fomentar la movilidad interna, favorecer el conocimiento mutuo entre localidades y reforzar la idea de comarca como espacio compartido.
«Una gestión comarcal permite que municipios pequeños, que de otra forma podrían quedar desatendidos, cuenten con respaldo técnico y recursos para conservar su patrimonio. Es una forma de asegurar equidad entre municipios»
“La intención es que los habitantes de un municipio se acerquen a otro para conocer actividades diferentes y, al mismo tiempo, descubrir su entorno”, explica el consejero.
La colaboración entre la Comarca y los ayuntamientos es un pilar esencial de este modelo. La estructura comarcal actúa como elemento de coordinación y apoyo, mientras que los municipios aportan su conocimiento del territorio y de las necesidades locales. “La comarca sin los ayuntamientos no podría desarrollarse, ni llevar a cabo las políticas que necesita”, señala, destacando la importancia de la cooperación institucional.
CULTURA Y CALIDAD DE VIDA
Otro de los ejes fundamentales es la mejora de la calidad de vida a través de la cultura. Las actividades que se programan mantienen los mismos criterios y estándares con independencia del número de habitantes del municipio en el que se desarrollan. “Se está intentando igualar la calidad de vida de quienes viven en los municipios de la comarca con la de las grandes capitales”, apunta Nasarre, reforzando así el principio de equidad territorial.
«El territorio de la Comarca Central tiene un patrimonio cultural y artístico muchas veces poco conocido, vinculado a la tradición mudéjar y otros valores culturales»
El proceso iniciado se concibe también como una etapa de aprendizaje continuo. La experiencia acumulada y la respuesta de la ciudadanía permiten ajustar las propuestas culturales y patrimoniales a las características de cada municipio, con una programación cada vez más específica y adaptada al territorio.
A medio y largo plazo, la Comarca Central de Zaragoza aspira a consolidar un sentimiento de pertenencia que hasta ahora no existía de forma generalizada. “La comarca cada vez va a ser más comarca, con más servicios y una identidad común más definida”, señala.
Un objetivo que pasa por reforzar el vínculo entre patrimonio, cultura y ciudadanía, y por convertir la diversidad municipal en un valor compartido.