La canción que habla de Zaragoza y está hecha por el amor a una ciudad
Carlos Valdés, músico aficionado y zaragozano de nacimiento, ha lanzado un tema cargado de nostalgia y orgullo llamado "Voy de propio". Compuesta como un homenaje a su ciudad natal, Zaragoza, la canción refleja el profundo vínculo que Valdés mantiene con la capital aragonesa, a pesar de haber pasado gran parte de su vida profesional fuera de ella. Actualmente afincado en Madrid, su apego a Zaragoza sigue intacto, alimentado por recuerdos y visitas frecuentes a su familia y amigos que todavía residen en la ciudad.
"Voy de propio", una expresión muy utilizada por los zaragozanos que significa hacer algo con una intención clara y deliberada, es el eje central de la canción. Para Valdés, esta frase simboliza la determinación y la conexión emocional que mantiene con su tierra, a pesar de los compromisos familiares y profesionales que han complicado sus visitas con el paso de los años. "Con los años, siento más nostalgia cuando no puedo estar allí, lo que refuerza mi orgullo de ser zaragozano", explica el músico.
La canción está impregnada de referencias que sólo quienes conocen bien Zaragoza comprenderán completamente. "Hay guiños que los zaragozanos reconocemos al instante", comenta Valdés. Entre esas referencias, destacan momentos clave para la ciudad, como la Recopa de Europa ganada por el Real Zaragoza en 1995 y la Expo 2008, eventos que unieron a la ciudad y dejaron una huella imborrable en la memoria colectiva.
El tema no fue concebido con ambiciones comerciales, sino como un regalo personal para su círculo cercano. Para ello, Valdés creó un vídeo collage, utilizando imágenes espectaculares de Zaragoza que encontró en YouTube, con el objetivo de “tocar la patata” a quienes lo vieran. "Quería compartirlo con mi familia y amigos, y si la canción lograba emocionar a más gente, sería increíble que se convirtiera en una suerte de himno local oficioso", confiesa Valdés. "Moriré feliz si un día entro en un bar de Zaragoza y escucho a la gente corear la canción", añade.
La letra, un viaje emocional por Zaragoza
La letra de "Voy de propio" evoca el viaje constante de Valdés hacia su tierra, surcando cielos imaginarios, y enfrentando la distancia con determinación. Se mencionan algunos de los símbolos más reconocibles de la ciudad, como los molinos, el Pilar o los leones del Puente de Piedra, que representan tanto los paisajes físicos como el profundo arraigo emocional que Valdés siente por Zaragoza.
El cierzo, el famoso viento zaragozano, también tiene su lugar en la canción, sirviendo como metáfora de los desafíos que se enfrentan en la vida, pero siempre con la resistencia y fuerza que caracteriza a los aragoneses: "Voy de propio por la vida, sin pararme y sin reblar", canta Valdés en el estribillo, haciendo alusión a la conocida frase aragonesa que significa no rendirse.
A través de una melodía melancólica y envolvente, Valdés expresa su amor por Zaragoza y su determinación de mantener viva esa conexión, independientemente de dónde esté físicamente. "Voy de propio donde quiera que tú estés", repite el estribillo, resaltando que, sin importar la distancia, Zaragoza siempre está presente en su corazón.
Una posible canción de culto entre los zaragozanos
Aunque Carlos Valdés se considera un músico aficionado, el impacto emocional de "Voy de propio" podría resonar más allá de su círculo cercano. La sinceridad de la canción y sus claras referencias a la identidad zaragozana tienen el potencial de convertirla en una pieza especial para quienes comparten ese mismo orgullo y nostalgia por la ciudad.
Interpretada por The Melopeans, el grupo con el que Valdés ha grabado el tema, "Voy de propio" es una declaración de amor a Zaragoza que podría terminar ganando popularidad entre los locales. Como Valdés menciona: "No busco fama ni reconocimiento, solo que los zaragozanos puedan sentirse identificados y disfrutar de la canción tanto como yo lo hice al crearla".
Si algún día esta canción llega a sonar en los bares de Zaragoza y es coreada por la gente, el sueño de Carlos Valdés se habrá hecho realidad. "Sería un himno extraoficial, algo nuestro", concluye con una sonrisa. Y es que, como muchos zaragozanos saben, "ir de propio" es algo que se lleva en el corazón, sin importar a dónde la vida nos lleve.