Esto es Taburete: el regreso a sus orígenes en una Sala Oasis abarrotada
Zaragoza fue la primera ciudad de España en agotar las entradas de la gira 'El perro que fuma'. Anoche, en una Sala Oasis a reventar, la banda madrileña demostró por qué la capital aragonesa es su refugio. El concierto comenzó a las 22.00 horas, tras más de un año sin actuaciones en directo. Esta nueva gira es para Taburete una vuelta a los orígenes, a las salas donde comenzó su trayectoria, y ese espíritu estuvo muy presente desde el inicio.
Nada más salir al escenario, Bárcenas cogió el micrófono para agradecer la fidelidad maña: "¿Cómo no íbamos a estar aquí, recordando los inicios en esta sala? Fuisteis los primeros en llenarla de toda la gira y os juro que va a merecer la pena. Vamos a olvidarnos de los problemas, a disfrutar de la gente que tenemos al lado, la gente que queremos. ¡Esto... es... Taburete!".
Esas palabras fueron el pistoletazo de salida a una fiesta que mezcló su nuevo trabajo discográfico con los himnos que ya forman parte del imaginario pop de la última década. El setlist intercaló temas nuevos de 'El perro que fuma' como 'Tan desconectados', 'Cuando los hombres lloran' o '110', con clásicos que el público coreó a pleno pulmón como 'México D.F', 'Kaiserslautern' o 'Amos del piano bar', entre otras.
Después de una hora de concierto la banda decidió bajar las revoluciones. Willy y Antón se sentaron frente a los presentes para interpretar canciones más tranquilas. Sin embargo, esta calma duró poco. El potente directo de Taburete volvió a estallar en la sala.
Entre los momentos destacados de la noche estuvieron los guiños personales del cantante. Bárcenas dedicó la canción 'Primer intento' a su mujer, la escritora zaragozana Loreto Sesma, presente entre el público. A lo largo del concierto, el vocalista también dejó varias muestras de su vínculo con la ciudad y afirmó sentirse "muy maño".
En la recta final, después de un mashup que encadenó éxitos como 'Sirenas', 'Mariposas' o 'Ella', la sala se quedó a oscuras. Parecía el final, pero el público sabía que faltaba el broche de oro. El tema 'Vino y cemento' se ha convertido en el fenómeno viral de su último disco (qué poder el de las redes sociales), y fue precisamente con esta canción con la que cerraron un concierto de casi dos horas.
No faltó tampoco el guiño al Real Zaragoza. En las últimas canciones, Willy Bárcenas se enfundó la camiseta del club y besó el escudo en varias ocasiones. "Volveremos a Primera, joder", llegó a exclamar el cantante.


