Gozarte hace de Zaragoza la ciudad de las mil maravillas mostrando su historia y patrimonio
25 años dan para inventarse, reinventarse y volverse a reinventar, y más superando dos grandes crisis, la del 2008-2009 y la crisis sanitaria del COVID en 2020. Gozarte está de aniversario, y Carlos Millán, uno de sus gerentes nos acerca la trayectoria de la empresa que ha exhibido durante todos estos años con orgullo el patrimonio cultural de nuestra ciudad.
Gozarte comenzó en los colegios, cuando en esa época ni si quiera había oferta de nada, solo existían las visitas al Museo de Zaragoza. Entonces llegó Gozarte con su manera de acercar a los más jóvenes el rico patrimonio cultural desde el mimo y la pasión que transmiten. Pero llegó un momento en el que surgió la posibilidad de trabajar con adultos y salió a la luz uno de los proyectos que más impacto ha tenido en estos años, las visitas teatralizadas.
Nació 'Bajo la luna Mudéjar', que "era una visita nocturna en la que se hablaba sobre la situación en Zaragoza después de la expulsión de los judíos primero y de los musulmanes después y como había quedado el panorama en la ciudad en el siglo 16", explica Millán. Eso fue el precedente de todo lo que vino después, visitas teatralizadas por la ciudad que eran como "un viaje en el tiempo en el que mientras paseas por la ciudad te vas a encontrar con gente de otras épocas y empiezan a ocurrir cosas".
Desde un ciego que ganaba a las cartas, una judía que lleva dulces a sus familiares o un morisco, todos personajes que representan historias reales de épocas pasadas que los visitantes viven en primera persona. Historias que buscan "ser muy emotivas".
RETOS SUPERADOS Y NUEVAS PUERTAS
Y como pasa en muchos casos, cuando alguien hace las cosas bien se empieza a hablar sobre ello y empiezan los intereses, y fue en ese momento cuando Gozarte empezó a trabajar con las administraciones, algo que nunca entró en sus planes. Después de unos años de mucho trabajo con las administraciones explotó la gran crisis del 2009 y Gozarte volvió a emprender su camino en solitario en un momento de "apocalipsis total", como lo recuerda Carlos Millán.
Para entonces Gozarte ya había creado nuevas iniciativas, como excursiones culturales por Aragón, que pronto cruzaron las fronteras y los llevaron a ciudades como Cádiz, Sevilla o Nápoles, ciudad a la que han viajado más de 50 veces y que Carlos explica que "se ha convertido en nuestro estandarte, es todo lo que nosotros somos, puro sur". Además de ser viajes principalmente culturales, estas ciudades les permiten ofrecer mucho más, gastronomía, cultura, ocio y toda una experiencia completa que mantiene enganchados a todo el público que se une a estos viajes.
Otro de los retos más importantes que han superado fue la pandemia de 2020, que les paralizó todo el trabajo cara a cara con la gente. Pero eso no les frenó el entusiasmo y siguieron creando iniciativas online para mantener el contacto con el público.
Cuatro años después de la pandemia eso ha quedado como una experiencia más, y Gozarte sigue llevando a su público a esos viajes que tanto esperan durante el año. Ante ellos un nuevo horizonte, a la vez que continúan las visitas por Zaragoza y los viajes al sur de España, Francia e Italia, se han propuesto dar un salto más y adentrarse en el mundo editorial. El futuro de la empresa irá por el camino de "acercar a la gente al patrimonio con publicaciones", como la que hicieron con la ruta de Goya hace unos años y que será el modelo a seguir para estos próximos proyectos.