Mar Cabra, ganadora de un Pulitzer, en Zaragoza: "Tu jefe tiene tanta influencia en tu salud mental como tu pareja"

La periodista confiesa que llegó a conseguir muchos premios y se sentía "infeliz, agotada, sola, negativa y no me gustaba mi trabajo"
Mar Cabra. / Fundación Ibercaja
Mar Cabra. / Fundación Ibercaja

La periodista española Mar Cabra, ganadora de un Premio Pulitzer por su trabajo en la investigación de los Papeles de Panamá, presenta este lunes en Zaragoza su libro 'Vivir a jornada completa: Un camino hacia otra forma más sana de trabajar'. El encuentro tendrá lugar esta tarde, a las 18:30 horas, en el espacio Patio de la Infanta, dentro de la programación cultural de Fundación Ibercaja.

En este libro, Cabra reflexiona sobre el síndrome del trabajador quemado y propone nuevas formas de relacionarse con el trabajo en una época marcada por el "tecnoestrés, la hiperconexión y la sobrecarga laboral". Tras años de investigación periodística y después de atravesar su propio proceso de 'burnout', la autora plantea cinco pilares para construir una manera más saludable y sostenible de trabajar. 

PREGUNTA. Su carrera es impresionante: beca Fulbright, Ivy League y un Pulitzer por los Papeles de Panamá. ¿Qué momento le llevó a decir 'ya no puedo seguir así'? 

RESPUESTA. Creía que alcanzando todo lo que quería en mi carrera sería feliz. Y eso quiere decir conseguir un título, conseguir un gran sueldo, conseguir premios. Llegué a conseguir muchos premios, entre ellos el premio Pulitzer, y me encontraba infeliz, agotada, sola, negativa y no me gustaba mi trabajo. Entonces dije: 'Si el éxito es esto, el éxito es una mierda'. Y eso fue para mí un punto de inflexión porque decidí que tenía que poner una pausa a mi carrera profesional para encontrar otra manera de trabajar.

¿Qué sintió al renunciar a esa trayectoria para cuidar su bienestar? 

Al principio no me sentía fracasada, pero creía que me faltaba algo, que no tenía lo que había que tener para estar al más alto nivel. Me entraron muchos miedos... si no iba a volver a trabajar, si la gente no iba a confiar más en mí. Sin embargo, me di cuenta de que, por un lado, sí me hacían falta una serie de habilidades para poder ser más resiliente que no tenía, pero por otro lado también entendí que no era solo una cuestión individual. El entorno laboral actual no es un entorno que favorezca el bienestar y la manera en la que trabajamos está rota. No es correcta y lleva a mucha gente al sufrimiento y al malestar.

Muchos profesionales luchan con el 'burnout' sin reconocerlo. ¿Qué señales identificó en si misma que otros podrían pasar por alto? 

No vi ninguna señal, con lo cual me di cuenta cuando ya era demasiado tarde. Ahora que me he especializado en este tema, puedo decir que el 'burnout' es estrés cronificado, proveniente sobre todo del entorno de trabajo y que no ha sido gestionado bien. Para que se cronifique tiene que pasar mucho tiempo, normalmente seis meses o más. Con lo cual hay seis meses o más para tomar cartas en el asunto. Algunos de los síntomas tienen que ver con estar exhausto física y emocionalmente, sentir desconexión con el trabajo y también sentir falta de eficacia. Yo sentía como si tuviera una nube en la cabeza que me hacía muy difícil concentrarme. No todas las personas que sienten esto tienen 'burnout', pero lo que sí creo que es una buena señal de alerta es que, si normalmente te gusta lo que haces y empiezas a notar que ya no te gusta, que ya no te motiva, que te asquean cosas que antes no te molestaban o que tareas que antes te costaban un poco ahora te cuestan muchísimo, es una señal de que algo no está bien. Por eso creo que es muy importante aprender a gestionar el estrés.

"Si tú no te cuidas, si tu entorno de trabajo y tu empresa no te cuidan, quizás te quedes en el camino, como me pasó a mí"

¿Por qué cree que es especialmente difícil desconectar en profesiones vocacionales como el periodismo o la investigación? 

Nos han dicho esta frase de 'si encuentras tu pasión, sentirás que no trabajas ni un día en tu vida'. Y esta frase es incorrecta o parcialmente correcta, porque le falta una parte... no olvides cuidarte. Si tú no te cuidas, si tu entorno de trabajo y tu empresa no te cuidan, quizás te quedes en el camino, como me pasó a mí. Creo que es fundamental que, sobre todo quienes amamos nuestro trabajo, entendamos que tenemos que estar bien. Eres más importante que tu trabajo. Tu trabajo es importante, pero si tú no estás bien no vas a poder estar al servicio de los demás. En los aviones nos dicen que, si nos quedamos sin oxígeno, cuando salga la mascarilla nos la pongamos primero antes de ayudar a los demás. Pues esto es igual, pero se nos olvida en el entorno de trabajo.

En todo esto, los jefes también juegan un papel fundamental.

Tu jefe o tu jefa tiene tanta influencia en tu salud mental como tu pareja. Tiene mucho poder sobre ti porque nos pasamos la mayor parte de nuestra vida adulta trabajando, unas 80.000 horas, y es el lugar donde más socializamos y donde más cosas ocurren. Por eso los trabajos tienen que ser lugares de bienestar, no lugares tóxicos. El problema es que muchas personas han llegado a ser jefas sin tener la formación adecuada para gestionar personas. Y ya no nos podemos permitir no saber gestionar personas. Por eso la Organización Mundial de la Salud recomienda como una de las principales medidas para promover la salud mental en el trabajo la formación a jefes y jefas en concienciación básica de salud mental.

Que un trabajador llegue a estar quemado, ¿está ligado más al tipo de trabajo, a la cultura laboral o a la relación personal con el trabajo? 

Cuando se analizan los principales factores que queman a la gente, no son factores individuales. Son falta de apoyo del jefe o la jefa, falta de claridad en el rol y en las funciones, carga de trabajo excesiva o tiempos ajustados. Nada de esto tiene que ver con el individuo, tiene que ver con el sistema y con la manera en la que se trabaja. Por supuesto, no tener las habilidades necesarias para ser más resiliente también influye, pero no es lo que más influye. Lo que más influye son entornos laborales tóxicos.

"Promover el foco mientras se trabaja y la desconexión digital después del trabajo es fundamental"

¿Cree que la tecnología nos lleva a un 'burnout' global o hay formas de usarla para proteger el bienestar?

Totalmente. A raíz de la pandemia hemos hecho una digitalización exacerbada que ha llevado a que la tecnología haya inundado todos los espacios de nuestra vida. Ahora tenemos que poner límites al mundo digital y encontrar más maneras de conectarnos de forma intencional y desconectar para poder luego conectar mejor. La hiperestimulación que promueve la tecnología está haciendo que nuestros sistemas nerviosos estén demasiado alterados y no nos ayuda a descansar. Por eso promover el foco mientras se trabaja y la desconexión digital después del trabajo es fundamental, y doy algunas claves de cómo hacerlo en el libro.

¿Nota un cambio generacional en la manera de entender el trabajo?

Soy millennial y soy muy fan de los millennial porque hemos visibilizado el 'burnout' y hemos empezado a poner el foco en la necesidad de cambiar la manera de trabajar. Y soy muy fan de la generación Z porque están llegando con unas líneas rojas muy claras. El trabajo es importante, me gusta mi trabajo, pero es una cosa más dentro de todas las cosas que hago en mi vida. Por eso 'Vivir a jornada completa' porque no trabajamos para vivir o vivimos para trabajar. Vivimos, y además trabajamos entre otras cosas. Soy muy fan de todas las generaciones nuevas que estamos llegando para cambiar el mundo del trabajo y hacerlo más sano.

Y a eso hay que sumarle que algunas de las profesiones más vocacionales tienen una alta tasa de precariedad.

Sí y la precariedad afecta directamente a la salud mental, eso está demostradísimo y hay datos en el libro. Pero hay algo que no cuesta dinero y que no depende de cuánto trabajas: cuidar a las personas y tratarlas bien. Y eso es casi gratis. Justamente en los entornos precarizados es donde se debería priorizar más el bienestar y cuidar a las personas, porque preguntar 'cómo estás' de vez en cuando no cuesta dinero.

Si pudiera darle un consejo a su yo de hace unos años sobre trabajo y vida personal, ¿cuál sería? 

No te olvides de cuidarte, Mar. No te olvides de que tienes que estar bien para poder ser una gran periodista. Ese sería el consejo a la Mar de veinte y pocos años cuando empezaba a trabajar. A la Mar previa a los Papeles de Panamá le daría una lista y le diría que estas son todas las buenas prácticas que podéis seguir en el equipo para colaborar a través de las fronteras de manera más sana. Y entre ellas habría muchos límites al mundo digital.

"Uní fuerzas con un par de compañeras para crear la fundación 'The Self-Investigation', para ayudar al principio a medios de comunicación y periodistas a ser más saludables"

Dirige The Self-Investigation, una fundación sobre salud mental laboral. ¿Qué aprendió al ayudar a otros profesionales a cuidar su bienestar? 

A mí me parece muy interesante mi historia porque he conseguido convertir algo que parecía un punto bajo de mi vida profesional en un espacio de propósito para ayudar a los demás. A raíz de la pandemia muchos compañeros de profesión, periodistas, me dijeron: 'Mar, me está pasando lo que te pasó a ti. No puedo hablar de ello. ¿Qué hiciste?'. Entonces uní fuerzas con un par de compañeras para crear la fundación 'The Self-Investigation', para ayudar al principio a medios de comunicación y periodistas a ser más saludables. En los últimos casi seis años hemos trabajado con más de 13.000 profesionales y una treintena de organizaciones promoviendo una manera más sana de trabajar. Muchos me han dicho después: 'Gracias a ti sigo en el periodismo' o 'gracias a ti no tuve que coger una baja de salud mental'. Eso me llena de satisfacción. Ahora ayudamos también a otras profesiones vocacionales y empresas con propósito que quieren trabajar de manera equilibrada y sostenible en el tiempo.

¿Tiene proyectos futuros relacionados con bienestar, periodismo o educación? 

Ahora mismo estoy en la lucha de hacer que en España y en el mundo se trabaje de manera más sana. Hay demasiado sufrimiento en el mundo del trabajo, muchas veces innecesario porque es perfectamente prevenible. Lo que está bajo nuestro control en este mundo tan caótico y cambiante somos nosotros mismos, y en muchos casos también las empresas, que son un espacio muy cercano a nosotros. Ahí es donde pongo ahora mismo mi energía, porque creo que es algo fácil de cambiar, conseguible y necesario y urgente en este mundo en el que a veces solo parece haber desesperanza.

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