Rosalía revela su vínculo familiar con la Virgen del Pilar: "Siempre la he oído en casa"
La última etapa artística de Rosalía no se entiende sin la espiritualidad. Su nuevo disco, 'Lux', y su reciente entrevista con Ana Milán han situado la fe en el centro de su discurso creativo y personal, en un giro que conecta lo íntimo con lo cultural y, de forma inesperada, también con Aragón.
El álbum 'Lux', que publicó en noviembre de 2025, ya anticipaba este cambio. Su propio título, que en latín significa "luz", remite a una simbología espiritual explícita, reforzada por una estética visual en la que la artista aparece con un atuendo que recuerda al hábito de una monja. La obra explora conceptos como la trascendencia, lo divino o la relación con Dios, combinándolos con experiencias personales y emocionales, en una mezcla que varios análisis han vinculado al catolicismo y a la idea de lo sagrado.
Este trasfondo se ha visto confirmado en su aparición en el programa televisivo 'Ex. La vida después', donde la conversación con Ana Milán giró en gran medida en torno a la fe. Rosalía reconoció que su proceso creativo está influido por esa dimensión espiritual y que incluso ha intensificado prácticas como la oración en su vida cotidiana. "Hace años empecé a rezar", manifestó la artista, que también defendió la fe como una forma de proyectarse hacia algo superior.
SU VIRGEN FAVORITA
En ese contexto, surgió una referencia directa a la Virgen del Pilar, una de las figuras más emblemáticas del imaginario religioso español. Al ser preguntada por Ana Milán sobre su virgen favorita, la cantante respondió sin dudar: "La del Pilar".
"Es de la que siempre he oído hablar en mi casa. Mi padre siempre decía que iba a Zaragoza y le rezaba a la Virgen del Pilar. Además, mi hermana y mi madre se llaman Pilar", explicó Rosalía.
En su gira internacional, el 'Lux Tour', ha incorporado también una escenografía con referencias religiosas, desde estructuras en forma de cruz hasta elementos inspirados en lo litúrgico, integrados en un espectáculo que mezcla ópera, electrónica y arte contemporáneo .
Esto está lejos de tratarse de una ruptura con su trayectoria anterior. Ya en trabajos como 'Motomami', Rosalía abordaba cuestiones relacionadas con la identidad, la introspección o la espiritualidad desde una perspectiva más abstracta. Sin embargo, en 'Lux' estos elementos se vuelven más explícitos y estructurales.

