Las casas rurales de Aragón rozan el lleno en Semana Santa: el turismo se dispara hasta el 95% con reservas de última hora

El Pirineo lidera la ocupación con cifras cercanas al 100% en unos días clave para el sector
Placa de Distintivo Turístico de Aragón ./ E.P
Placa de Distintivo Turístico de Aragón ./ E.P

El turismo rural en Aragón vive uno de sus momentos más intensos del año. Las reservas de última hora han disparado la ocupación hasta el 95% durante los cuatro días centrales de la Semana Santa, desde este jueves hasta el domingo, en un giro inesperado tras semanas de incertidumbre.

La presidenta de la Federación Aragonesa de Turismo Rural (FARATUR), Sara Ros, confirma que el comportamiento del mercado ha sido atípico este año, con un repunte tardío que ha terminado por llenar prácticamente todos los alojamientos.

Un giro inesperado tras semanas de dudas

Hace apenas diez días, el sector manejaba cifras muy alejadas de las actuales. En algunas zonas, la ocupación no alcanzaba el 40%, algo poco habitual en estas fechas.

Sin embargo, el escenario cambió en cuestión de días. “Es anormal el elevado número de reservas de última hora”, explica Ros, quien atribuye este fenómeno a varios factores: las previsiones meteorológicas iniciales, que anticipaban mal tiempo, y la incertidumbre económica vinculada al contexto internacional y al precio de los carburantes.

El Pirineo, al borde del lleno absoluto

La distribución de la ocupación confirma el tirón del norte de la comunidad. El Alto Aragón alcanza el 98%, con prácticamente todos los alojamientos completos, especialmente en los valles pirenaicos.

En la provincia de Teruel, la ocupación se sitúa en torno al 95%, mientras que Zaragoza registra cifras ligeramente inferiores, entre el 92% y el 93%, aunque igualmente muy elevadas.

Un modelo diverso con precios contenidos

El turismo rural aragonés cuenta con alrededor de 1.000 alojamientos, de los cuales unos 700 están integrados en FARATUR. Se trata de una oferta muy variada, que va desde pequeñas casas de dos plazas hasta establecimientos de mayor tamaño, con capacidad para más de 60 personas.

En cuanto a los precios, el coste medio se sitúa en torno a 30 euros por persona y noche, lo que mantiene a este tipo de alojamiento como una opción competitiva frente a otras fórmulas turísticas.

Turismo nacional y perfil familiar

La Semana Santa vuelve a confirmar el predominio del turismo nacional, con visitantes procedentes principalmente de Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid y País Vasco. Además, el perfil mayoritario sigue siendo el familiar, con estancias de varios días en entornos naturales y rurales.

Destinos consolidados y demanda creciente

Entre las zonas con mayor concentración de alojamientos destacan comarcas como el Matarraña, el Maestrazgo o la Sierra de Albarracín en Teruel; el Moncayo, Cinco Villas o Campo de Belchite en Zaragoza; y, especialmente, los valles pirenaicos en Huesca, que este año han alcanzado el lleno incluso en jornadas previas y posteriores a los días festivos.

Un impulso clave tras un invierno irregular

Este fuerte repunte llega después de un mes de febrero más débil de lo esperado, con descensos de ocupación superiores al 5% y que en algunas zonas alcanzaron el 15%.

La Semana Santa se confirma así como un momento clave para equilibrar el balance del sector, que afronta estos días con cifras cercanas al lleno y con una demanda que ha reaccionado en el último momento.

En un contexto marcado por la incertidumbre, el turismo rural aragonés demuestra su capacidad de recuperación, apoyado en su diversidad de oferta y en el atractivo de sus entornos naturales.

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