Moyuela, el pueblo de Zaragoza con casas cueva, 5 iglesias y yacimientos arqueológicos
La comarca del Campo de Belchite está repleta de lugares para hacer una escapada y disfrutar de un día de desconexión. Además de visitar el Pueblo Viejo y sus ruinas o conocer el pueblo natal de Francisco de Goya, esta comarca esconde otros muchos tesoros, como el Planerón y las estepas de Belchite, o Moyuela, un pueblo repleto de atractivos situado a una hora desde Zaragoza.
Este municipio zaragozano que linda con Teruel tiene en la actualidad poco más de 200 habitantes, aunque en la siglo XVIII tuvo gran esplendor, y en la década de los años 30 del siglo pasado llegó a sobrepasar los 1.300 habitantes. Solo así se explica el tamaño y el importante número de iglesias que hay en esta localidad del Campo de Belchite.
UNA LOCALIDAD DE ORIGEN MEDIEVAL
El nombre de este municipio proviene del árabe, aunque en la zona ya había población ibero-romana, con dos yacimientos situados en lo que actualmente se le llama Arbir y la Malena. En el entramado urbano destacan sus edificios religiosos.
La ermita de Santa María de Allende fue el primer templo de la localidad. Está datada entre los siglos XII y XIII, y es uno de los escasos ejemplos de arte románico situado al sur del Ebro. Por sus características arquitectónicas pudo ser una ermita de repoblación, aunque la tradición la considera mozárabe y atribuye su edificación a los templarios.
La ermita de San Jorge, dominando la localidad, se asienta en el cerro sobre el que se levantan los restos de un antiguo castillo del siglo XII. La ermita, situada dentro del recinto fortificado, pudo ser la torre principal del castillo, siendo transformada en templo a principios del siglo XVIII.
En el centro del pueblo se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de la Piedad. Tiene origen mudéjar, y cuenta con una esbelta torre edificada en este estilo. El templo fue ampliado gracias al apoyo de el arzobispo de Zaragoza, Pedro Apaolaza, natural de Moyuela, y cuyos restos reposan en un sepulcro en este templo. Lamentablemente, durante la Guerra Civil las pérdidas de la iglesia fueron irreparables, desapareciendo retablos, imágenes, el órganos, los archivos...
Pero sin duda, la gran joya es la ermita de San Clemente, un templo con planta de cruz griega con ábsides poligonales o semicirculares que está entre los más importantes dentro del arte barroco aragonés, y cuyas grandes proporciones permiten intuir la importancia que tuvo Moyuela a finales del siglo XVIII.
El patrimonio religioso del municipio se complementa con la ermita de La Malena, situada al lado de una balsa y junto a uno de los yacimientos arqueológicos de la zona, con restos evidentes de un poblado medieval y otros de mayor antigüedad, tanto cerámica íbera decorada, como de fragmentos de terra sigilata hispánica, del siglo I de nuestra era.
En la plaza de la Iglesia está el antiguo Ayuntamiento y las antiguas escuelas; en la calle Horno Bajo están las casas de Mosén Juan; en la calle del Rector encontramos el hogar de la Primicia y la casa número 9-10. Además, dentro de la arquitectura popular de la localidad, destacan sin duda las cuevas excavadas para servir de bodegas y también como viviendas a muchos habitantes de Moyuela.
Algunas de esas casas cueva, situadas en los barrios de Malta y Chicul, además de en los terrenos del cabezo del Castillo de San Jorge y el cabezo Toril, todavía están habitadas en la actualidad, mientras que otras han sido restauradas y pueden ser visitadas.
Además, hay que visitar el lavadero situado en la calle del Barranco, varios peirones que todavía están en pie, y una nevera en la que se guardaba la nieve, y que forma parte de la ruta de las neveros del Campo de Belchite.