Aragón tiene su propio Mar Muerto: las piscinas saladas donde no te hundes

Cinco balsas al aire libre dónde flotar como en el Mar Muerto, ubicadas en el Somontano
Las piscinas saladas donde no te hundes, en Huesca
Las piscinas saladas donde no te hundes, en Huesca

A una hora en coche de Huesca, se sitúa una peculiar piscina que recuerda a las condiciones del mismísimo Mar Muerto. Se encuentran en Naval, una pequeña localidad aragonesa que guarda un tesoro poco conocido, unas piscinas saladas únicas en su género. Además de poder flotar en ellas, estas piscinas tienen propiedades terapéuticas y una historia centenaria que merece la pena conocer. 

LAS PISCINAS DE SAL DE NAVAL (HUESCA)

Ubicadas a más de 600 metros de altitud, las piscinas de sal de Naval conforman un complejo de cinco balsas al aire libre donde la elevada salinidad del agua permite flotar sin necesidad de esfuerzo alguno. Este fenómeno, muy similar al del Mar Muerto, no solo es curioso, sino profundamente relajante, ideal para hacer una escapada veraniega.

Diversos estudios apuntan a que estos baños salados pueden ayudar a aliviar dolencias musculares, problemas dermatológicos y afecciones como el estrés o el insomnio. Todo esto en un entorno tranquilo, rodeado de naturaleza y acondicionado con hamacas y zonas de descanso.

Además de su función terapéutica, estas piscinas son el reflejo de una actividad ancestral. Naval fue un referente salinero desde la Edad Media, llegando a tener un monopolio regional sobre la producción y venta de sal gracias a un privilegio otorgado en 1274 por el rey de Aragón. A día de hoy, esta tradición se mantiene viva mediante la recolección artesanal de flor de sal, un producto gourmet cada vez más demandado.

Salinar de Naval / Escapada Rural y Wikiloc
Salinar de Naval / Escapada Rural y Wikiloc

OTROS ENCANTOS POR DESCUBRIR EN NAVAL

Aunque el reclamo principal de Naval son sus piscinas saladas, el municipio ofrece mucho más a quienes explorarlo. Pasear por el casco antiguo recuerda al esplendor medieval de antaño, con sus casas de piedra y callejuelas estrechas. 

Además, la naturaleza inherente que rodea el municipio invita a hacer alguna ruta por la zona, ya que abundan caminos que salen directamente desde Naval, serpenteando entre viñas, campos de olivos y bosques de pinos. 

Para quienes disfrutan con la historia, es muy recomendable visitar las salinas tradicionales y conocer cómo, aún a día de hoy, se sigue extrayendo sal con métodos casi idénticos a los de hace siglos. 

COMIDA DE DIEZ PARA AMENIZAR LA VISITA A NAVAL 

Además de dar un paseo y darte un chapuzón en las piscinas saladas, no te puedes ir del municipio sin probar el que es quizá el mejor restaurante de la zona. Eso sí, hay que ir en verano (de junio ha septiembre), ya que son los meses de apertura del local. 

Se trata de 'La Fábrica de Naval', ubicado en la C/ Afueras, s/n, es un restaurante y bar musical de terraza con unas bonitas vistas al Somontano, dónde el producto de proximidad es el sello característico del local. Puedes elegir entre carta o menú, pero lo que más triunfa entre los comensales son sus arroces por encargo, el cordero o el falafel, todo acompañado de un buen vino del Somontano. 

La Fábrica de Naval
La Fábrica de Naval

CÓMO LLEGAR A NAVAL, EN HUESCA

El trayecto desde Huesca tiene una distancia de 79 km en una duración de una hora exacta, dirección Barbastro por la A-22. Si se va desde Zaragoza, el trayecto asciende a unas dos horas de viaje por la A-23

Comentarios