La isla a la que puedes llegar andando con marea baja y está en España

Este espacio, reconocido por la UNESCO en 1984, es famoso por sus espectaculares playas y diversos islotes

Las costas de Bizkaia están adornadas con numerosas islas, y la Reserva de la Biosfera de Urdaibai es un claro ejemplo de esta riqueza natural. Este espacio, reconocido por la UNESCO en 1984, es famoso por sus espectaculares playas y diversos islotes, entre los que destacan Izaro, Sandindere y el protagonista de esta historia: Txatxarramendi.

UN TESORO NATURAL E HISTÓRICO

Txatxarramendi, también conocida como Montenegro, se sitúa en la desembocadura del río Oka, dentro de la ría de Gernika. Pertenece a la localidad de Sukarrieta y es una parte integral de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. Este pequeño pero fascinante islote posee una de las masas de encinar más antiguas de la zona, lo que le confiere un valor ecológico incalculable.

El entorno de Txatxarramendi es rico en historia y patrimonio etnográfico. Los romanos, en el siglo II d.C., la utilizaron como un puerto de cabotaje. Desde Bermeo, navegaban río arriba hacia sus asentamientos y utilizaban la isla para transferir cargas a embarcaciones de menor calado, adecuadas para los meandros de la ría.

UN REFUGIO DE LUJO Y ESTRELLAS

Más recientemente, la isla vivió un período de esplendor turístico. Entre 1896 y 1947, albergó el Hotel Txatxarramendi, un establecimiento que contaba con 60 habitaciones, instalaciones balnearias, un prestigioso restaurante y un área de baños de mar. Este hotel fue crucial para el desarrollo turístico de la región, atrayendo a la clase alta y a figuras notables como Sabino Arana, Indalecio Prieto y la famosa actriz Ava Gardner.

La existencia del hotel también impulsó la llegada del tren hasta Sukarrieta, facilitando el acceso y aumentando la popularidad de la isla como destino veraniego.

LA ISLA DE TXATXARRAMENDI

Hoy en día, Txatxarramendi sigue siendo un lugar de gran atractivo para los visitantes. Su encinar, una de las masas de árboles más longevas de Urdaibai, se ha mantenido gracias a los cuidados continuos desde la época del hotel y los posteriores trabajos de mantenimiento. La isla es de uso público y recibe miles de visitas anuales.

En el año 2000, se inauguró un jardín botánico de dos hectáreas por el Departamento de Medio Ambiente de la Diputación de Bizkaia. Este jardín ofrece una sorprendente variedad de especies vegetales, algunas únicas, como el laurel, el madroño, el labiérnago y el aladierna. Además, Txatxarramendi es un excelente observatorio de aves, donde se pueden avistar especies como el martín pescador, el petirrojo, el águila culebrera y la garceta común.

ACTIVIDADES Y EXPERIENCIAS EN TXATXARRAMENDI

Txatxarramendi no solo es un lugar para disfrutar de la naturaleza, sino también un sitio perfecto para realizar diversas actividades al aire libre. Los amantes del senderismo pueden explorar sus caminos bien señalizados que atraviesan el encinar y ofrecen vistas impresionantes de la ría. Las rutas permiten a los visitantes sumergirse en la riqueza natural de la isla y observar de cerca su flora y fauna únicas.

Para aquellos interesados en la historia, Txatxarramendi ofrece una ventana al pasado con su herencia romana y su relevancia en el desarrollo turístico de la región. Las ruinas y los vestigios históricos presentes en la isla cuentan historias de épocas pasadas, brindando una experiencia educativa y cultural.

CÓMO LLEGAR

Para visitar esta joya de Urdaibai desde Bilbao, se debe tomar la autopista A-8 hasta la salida Amorebieta-Etxano, seguir por la carretera BI-635 hasta Gernika-Lumo y luego tomar la BI-2235 hasta Sukarrieta. La isla es accesible a pie desde la playa de San Antonio cuando la marea está baja, o a través de un puente.

Txatxarramendi no solo es un lugar de belleza natural, sino también un testimonio vivo de la rica historia y cultura de la región, haciendo de cada visita una experiencia inolvidable. Con su encinar antiguo, su jardín botánico y sus conexiones históricas, esta pequeña isla en la ría de Gernika es un destino que no se puede perder.