Castillo de Monzón: la fortaleza templaria que corona el Cinca Medio

Su atractivo no solo radica en su arquitectura, sino en la historia y las leyendas que lo envuelven.
Castillo de Monzón. / TURISMO ARAGÓN
Castillo de Monzón. / TURISMO ARAGÓN

El castillo de Monzón es un emblema del legado templario en Aragón. Corona el Cinca Medio (Huesca) y su atractivo no es solo arquitectónico. Este enclave esta envuelto en leyendas y episodios que marcaron el devenir del Reino de Aragón.

Elevado sobre una colina, el castillo de Monzón ofrece vistas panorámicas del entorno. Es uno de los iconos patrimoniales más reconocibles de Huesca. Su uso continuado desde el siglo XII hasta el XX lo ha convertido en un mosaico arquitectónico, donde conviven elementos defensivos, religiosos y residenciales.

Dentro del recinto se conserva el trazado original del complejo cisterciense, compuesto por cinco estructuras clave: la capilla de San Nicolás, la torre del Homenaje, la sala Capitular, el pabellón de las Dependencias y la conocida torre de Jaime I, que recibió allí su formación como futuro monarca bajo la tutela de los templarios.

HISTORIA DEL CASTILLO DE MONZÓN

Uno de los episodios de la historia más destacados del castillo de Monzón está protagonizado por Guillem de Mont-Rodón, caballero templario y aliado del rey Pedro II de Aragón. Tras la muerte del monarca en la batalla de Muret, su hijo Jaime I, aún un niño, fue capturado por Simón de Montfort. Mont-Rodón consiguió que el papa interviniera, logrando la custodia del pequeño, que fue llevado a Monzón. Allí, rodeado de la nobleza aragonesa y catalana, fue proclamado rey en el año 1220.

Décadas después, en 1308, el castillo sufrió un largo asedio ordenado por Jaime II de Mallorca. Los últimos templarios resistieron durante siete meses gracias a los túneles ocultos de la fortaleza. Finalmente, se vieron obligados a entregarla, y el enclave pasó a manos de los hospitalarios, quienes intentaron borrar las huellas de la Orden del Temple.

QUÉ VER EN MONZÓN

Además del castillo, Monzón conserva un valioso conjunto monumental que invita a descubrir su historia urbana. Destaca la iglesia de San Juan Bautista, de estilo gótico tardío, que a lo largo del tiempo ha incorporado elementos renacentistas y barrocos.

La plaza Mayor está presidida por la Casa Consistorial, un elegante edificio renacentista con lonja porticada. A su alrededor, varios inmuebles como el Palacio de los Luzán, la Casa Pano o la Casa Zazurca ejemplifican la arquitectura civil tradicional de la zona.

DÓNDE COMER EN MONZÓN

La gastronomía local ofrece opciones variadas y de calidad. El restaurante Delicioso, en el Polígono Paúles, es conocido por sus platos de cocina española y, en particular, por su pulpo. Con precios entre 20 y 30 euros, es muy frecuentado por familias gracias a su terraza.

También destaca El Cacao, en la calle Joaquín Costa, con una carta de inspiración mediterránea en la que brillan sus arroces. Por otro lado, el Restaurante Piscis, en la plaza Aragón, ofrece una cocina tradicional con propuestas como su popular crema casera y una ubicación céntrica ideal.

CÓMO LLEGAR A MONZÓN

Desde Zaragoza, el trayecto por carretera hasta Monzón dura alrededor de una hora y cuarto, a través de la A-23 y la N-240. Renfe opera trenes regionales directos desde Zaragoza-Delicias hasta la estación Monzón-Río Cinca.

Desde Huesca, el desplazamiento es aún más breve: unos 50 minutos por la N-240. También existen conexiones ferroviarias cómodas y regulares entre ambas ciudades.

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