De la torre mudéjar a una ermita románica: qué ver en La Almunia de Doña Godina
La capital de Valdejalón no solo resulta atractiva por su cercanía a Zaragoza, por estar situada junto a la carretera que une Zaragoza con Madrid y por estar rodeada de un entorno paisajístico envidiable.
La Almunia de Doña Godina atrae al visitante por el rico patrimonio que alberga, y que se puede descubrir paseando por sus calles de sabor medieval. En ellas se conversan diversas casas solariegas de los siglos XVI al XVIII, así como edificios señoriales, como el del ayuntamiento o la actual Casa de Cultura, instalada en el Palacio de San Juan-.
La vistosa cúpula de color verde de la iglesia de la Asunción rivaliza en altura con la torre mudéjar, perteneciente a una primitiva iglesia románica, ampliada en el siglo XIV. La actual iglesia es un gran edificio en cuyas dependencias podrás disfrutar de una rica colección de arte religioso.
El otro gran tesoro se encuentra a unos dos kilómetros del casco urbano. Se trata de la ermita románica de Nuestra Señora de Cabañas. Esta obra construida entre los siglos XII y XIII es el único testimonio que se conserva de lo que fue el antiguo poblado medieval de Cabañas, predecesor de La Almunia. Admirar sus bellas pinturas murales es motivo más que suficiente para visitarla.
QUÉ VER EN LA ALMUNIA DE DOÑA GODINA
Sin duda, entre el patrimonio histórico artístico de La Almunia destaca su torre mudéjar, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y considerada una de las más hermosas de todo Aragón. La torre forma parte de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un templo que se divisa desde la autovía gracias a su cúpula de color verde.
La torre tiene más de 40 metros de altura, y está edificada mediante la técnica musulmana de levantar dos torres, una en el interior y otra que la recubre, quedando entre ambas las escaleras. Pertenece a la antigua iglesia románica que fue demolida en el siglo XVIII.
Cuenta con dos cuerpos que corresponden a dos épocas diferentes; por un lado, el cuerpo de planta cuadrada es del siglo XIV, mientras que el de planta octogonal es del siglo XVI. Y por el exterior, la torre sorprende a los visitantes con sus azulejos y sus ricas filigranas de ladrillo formando zigzags y cruces de ladrillos en resalte formando rombos.
En lo que respecta al resto del templo, la iglesia parroquial de La Asunción cuenta con una espectacular cúpula de zinc que le da ese aspecto tan característico. Fue colocada en la primera década del siglo XX, y se ha convertido en una de las imágenes más icónicas de La Almunia. El actual templo fue construido para sustituir el anterior, de fábrica románica, siguiendo la estética barroca gracias al trabajo de José Julián de Yarza y Lafuente, discípulo de Ventura Rodríguez.
El otro gran monumento medieval del casco urbano de capital de la comarca de Valdejalón es el Palacio de San Juan. Este palacio, actual sede de la Escuela Municipal de Música y Artes, fue el antiguo hospital de la orden de San Juan de Jerusalén. El palacio, con su puerta de piedra sillar y los escudos de miembros de la orden y los atributos de San Juan evangelista, es la primera construcción del complejo, al que se adosa el hospital, con una nave con tres arcos diafragma apuntados que debía estar cubierta por una techumbre de madera.
UN PASEO POR EL CASCO HISTÓRICO
Una vez visitados estos dos monumentos, merece la pena perderse por el casco histórico de la localidad, que todavía conserva el trazado medieval, destacando especialmente el barrio de la Judería. Este barrio estuvo rodeado por un muro que discurría por las actuales calles del Rosario, San Juan, Adobares, Cantarranas y Barrio Verde. Tampoco hay que dejar de conocer las casonas renacentistas levantadas por las principales familias de la localidad, como los palacios de Colmenares y el de los Estages, o los ejemplos de modernismo, con edificios como la casa de Pedro Martínez, o el antiguo Casino Principal.
ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE CABAÑAS
La ermita de Nuestra Señora de Cabañas es el otro gran tesoro de esta localidad zaragozana. Situada a unos dos kilómetros del casco urbano, esta vieja ermita románica de los siglos XII y XIII es el único resto que se conserva del antiguo poblado medieval de Cabañas, antecesor de La Almunia.
En su interior, nos esperan unas preciosas pinturas murales góticas de los siglos XIII y XIV que son una auténtica joya. Además, este templo medieval conserva una pila bautismal románica que conserva en su base dos cabezas incrustadas de origen celtibérico, y un coro de estilo mudéjar que fue levantado sobre un alfarje adornado con pinturas de caballeros, escudos y animales.