El Tranvía de Zaragoza cerrará un año de récord con los nuevos modelos a pleno rendimiento
El Tranvía de Zaragoza es un claro ejemplo del impulso que está viviendo la movilidad urbana en el desarrollo de Zaragoza hacia la sostenibilidad. Este año, gracias al Ayuntamiento de Zaragoza y el impulso necesario del socio privado, ha dado un paso muy importante al incorporar dos nuevas unidades a la flota, sumando ya 23 tranvías.
Esta decisión, que ha sido posible gracias además a la captación de fondos Next Generation, ha permitido que ya se haya reforzado el servicio desde la semana pasada en horas punta, reduciendo la frecuencia a 4,5 minutos en las franjas clave: de 07:20 a 09:30, y de 13:40 a 15:15.
Asimismo, se ha reforzado el servicio de los sábados, alternando tranvías simples y dobles, para aumentar significativamente la capacidad. Hay que tener en cuenta que en una unidad doble caben en torno a 400 personas, lo que permite facilitar el desplazamiento a una enorme cantidad de ciudadanos.
Como ha explicado la directora gerente de Los Tranvías de Zaragoza, Ana Moreno, la respuesta por parte de los usuarios es más que positiva: si en 2023 ya se rozaron los números de demanda pre pandemia, en lo que llevamos de 2024 la demanda ha crecido en torno a un 10% respecto al año pasado y todo parece indicar que el ejercicio se cerrará en torno a los 30 millones de pasajeros, récord histórico desde que el Tranvía está en servicio.
Cabe recordar que el Tranvía de Zaragoza es, a mucha distancia del resto, la línea de tranvía con más usuarios de España, con una demanda diaria que supera los 100.000 viajeros, en una ciudad de 700.000 habitantes y con solo 12,8 kilómetros de recorrido.
Para hacer frente a esta creciente demanda y mantener los estándares de fiabilidad y calidad, el Tranvía de Zaragoza también ha dado pasos en el ámbito de la autonomía: Zaragoza fue la ciudad en la que se realizaron las primeras pruebas del proyecto TAURO, organizado por la Comisión Europea y liderado por CAF.
En varias unidades de Zaragoza, se instalaron distintos sensores, como cámaras, radares y lídars, con el fin de desarrollar sistemas de posicionamiento y de detección de elementos, lo que va a facilitar, en primera instancia, la generación de nuevas ayudas a la conducción y, posteriormente, de capacidades autónomas en los vehículos.
Moreno considera que el transporte público urbano es la clave para que las ciudades en los próximos años se adapten a las necesidades de la población y ofrezcan soluciones eficientes, seguras y confortables en sus desplazamientos. “La sostenibilidad ha dejado de ser una aspiración y hoy en día la vemos como una obligación”, apunta.
“Una de las cuestiones que más nos ocupan de forma continua, y también ahora, es la seguridad, ya no solo la de los pasajeros y la interacción con otros elementos de la ciudad, sino también la digital”, destaca la directora gerente de Los Tranvías de Zaragoza. La ciberseguridad es uno de los ámbitos en los que más se está avanzando en los últimos tiempos, debido a que los procesos son cada vez más digitales.
A este respecto, la digitalización ha permitido ganar eficiencia a pasos agigantados y una muestra de ello es el taller 100% digital del Tranvía de Zaragoza, que permite optimizar las labores de mantenimiento y operación, y garantizar así el mejor servicio para el cliente.
“Ante el aumento progresivo de la demanda, nuestro compromiso es mantener los altos estándares de servicio”, indica Moreno. En la última encuesta de satisfacción, los usuarios puntuaron al tranvía con un 8,33, y desde 2016 ha mantenido la calificación por encima del 8. Asimismo, el tranvía figura año tras año en las primeras posiciones de los servicios más valorados de la ciudad en el Barómetro Municipal.
Por otra parte, la directora gerente del Tranvía de Zaragoza también ha incidido en un elemento fundamental para la viabilidad del transporte público: el coste de la energía. “Estos días estaba leyendo el informe ‘El Futuro de la Competitividad Europea’, liderado por Mario Draghi, e incide precisamente en que el coste de la energía va a ser clave para la competitividad de nuestro continente”, apunta.
“Teniendo en cuenta que el transporte público es un sector muy demandante de energía, es muy importante que esta se mantenga en unos precios asumibles de cara a la viabilidad del servicio”, concluye.