Mesa de debate | Educar en la igualdad y favorecer el empleo femenino, claves para la mujer rural
El papel de la mujer en el medio rural ha sido objeto de debate en la redacción de HOY ARAGÓN. Alcaldesas de distintos municipios zaragozanos han compartido impresiones sobre un tema fundamental para el desarrollo de los municipios. En un primer encuentro, se ha contado con la participación de la alcaldesa de Caspe, Ana Jarque; su homóloga en Utebo, María Jesús Sariñena; y la regidora de La Puebla de Alfindén, Pilar Villanueva.
Algunas de las cuestiones que han salido a relucir son que fomentar el empleo femenino así como educar en la igualdad desde edades tempranas son claves para el desarrollo de la mujer en el medio rural. Como sucede a nivel nacional, en estos tres municipios el desempleo femenino es el más abundante. También coinciden en que los trabajos que habitualmente son ocupados por mujeres son de menor cualificación y, en algunos casos, como en Caspe, se centran en al ámbito social y del cuidado.
"Creemos en la libertad del individuo y en dar el máximo de oportunidades a todos los ciudadanos", indica la alcaldesa de Utebo, María Jesús Sariñena. Para la edil, el empleo es sinónimo de libertad. En la localidad a la que representa, el paro es del 8% y el desempleo femenino "se lleva la palma". "Las mujeres en situación de desempleo en Utebo representan un 62% del total y, de ellas, un 41% son mayores de 45 años", resume Sariñena.
En el caso de Utebo, la actividad se centra en el sector servicios y el comercio por lo que desde el área de Empleo municipal se trata de incentivar la formación en este ámbito. También se trata de fomentar el emprendimiento femenino, sobre todo a través de la digitalización e Inteligencia Artificial.
Las cifras son similares en La Puebla de Alfindén. En los años 80 del siglo pasado el municipio pasó de centrar su economía en la agricultura a ser eminentemente industrial. "La mujer era un pilar fundamental dentro de la casa y también en el trabajo del campo. Cuando se crean los polígonos y La Puebla empieza a industrializarse la vida cambia. El trabajo agrícola ya no es tan prioritario y se incrementa la vida laboral en las empresas. La mujer, poco a poco, se va incorporando a la vida laboral, pero siempre a media jornada, con una brecha laboral importante", resume Pilar Villanueva, alcaldesa de la localidad.
LOS ROLES TRADICIONALES
"En Caspe todavía se mantienen los roles tradicionales de la mujer, a pesar de que se ha avanzado mucho. A principios de los 80 se dio una revolución, con la creación de la Asociación de la Mujer Caspolina, que ayudó a la mujer a salir de casa o a pisar cafeterías con libertad", explica la alcaldesa Ana Jarque.
Para la edil, en Caspe se respira una "igualdad cómoda" para personas del territorio. "Pero si tenemos en cuenta la diversidad cultural, nos encontramos con guetos. Tenemos mucha población migrante con una cultura diferente y esto es algo en lo que hay que trabajar y no olvidar", reflexiona.
La mujer caspolina vive en un entorno rural, a cien kilómetros de cualquier capital, por lo que favorecer la conciliación familiar es fundamental. "Se necesita activar comedores en escuela infantil, tenemos las ludotecas desbordadas y convendría ampliar horarios", señala la alcaldesa de Caspe.
En este sentido, en Utebo, entre otros servicios, se cuenta con el Aula canguro. "Es un espacio donde las mujeres que tengan que asistir a alguna actividad pueden dejar a sus hijos. Para nosotros que la mujer sea autosuficiente en todos los aspectos es fundamental", indica la alcaldesa, Mª Jesús Sariñena.
Para Pilar Villanueva (La Puebla de Alfindén), la mujer sigue teniendo dificultades para conciliar la vida familiar y laboral porque "carga con el peso y sigue manteniendo medias jornadas". El Ayuntamiento al que representa trata de que haya igualdad entre hombre y mujer educando y sensibilizando desde edades tempranas en los colegios. "Se da apoyo al emprendimiento femenino, tratamos de fomentar la conciliación y lanzamos campañas contra la violencia de género", señala.
A diferencia de Caspe, tanto Utebo como La Puebla de Alfindén están muy próximas a Zaragoza, con sus pros y contras. "Cada municipio tiene su identidad, sus necesidades y su idiosincrasia. La población es dispar a la de otros pueblos de otras zonas y lo que nos une es que hay que intentar luchar y conseguir los objetivos que nos marcamos", defiende la alcaldesa de Utebo.
Para Jarque estar más lejos de una capital significa que el esfuerzo que le cuesta a una mujer de Caspe formarse es mayor. "Supone un doble de gasto a la familia y se sacan el carnet de conducir con 18 años, porque si no, no puedes avanzar ya que las comunicaciones no son buenas", asegura.
La formación en valores desde la infancia, talleres y ciclos especializados en la detección y prevención de violencia de género o cursos de autoprotección son algunos de los recursos de los que disponen las mujeres, y la población en general, de estos municipios.
* Este artículo forma parte de un especial sobre la mujer en el medio rural elaborado por HOY ARAGÓN con la participación de una veintena de ayuntamientos de Aragón.

