El laboratorio que quiere transformar los talleres: así trabaja Centro Zaragoza por un futuro más sostenible

El Instituto de Investigación sobre Vehículos impulsa un nuevo modelo de reparación basado en la economía circular y la reducción real de emisiones.
Centro Zaragoza está en Pedrola. / CZ
Centro Zaragoza está en Pedrola. / CZ

En plena transición hacia modelos productivos más responsables, una parte esencial del sector de la automoción está experimentando una transformación profunda: los talleres de reparación. Y en ese cambio, un actor aragonés está jugando un papel clave.

Se trata de Centro Zaragoza-Instituto de Investigación sobre Vehículos, ubicado en Pedrola, que desde hace décadas ejerce como referencia nacional en innovación aplicada a la posventa del automóvil. Su trabajo más reciente apunta directamente a uno de los grandes retos de la industria: la sostenibilidad real en la reparación de vehículos.

LA REPARACIÓN COMO EJE DE SOSTENIBILIDAD

Centro Zaragoza parte de una premisa clara: los talleres pueden ser actores decisivos en la transición hacia una economía circular. Cada reparación realizada y no sustituida prolonga la vida útil de un componente, evita la fabricación de uno nuevo y reduce las emisiones asociadas a producción, transporte y gestión de residuos.

Esta visión sitúa al taller en un lugar protagonista dentro del sector del automóvil: reparar también es una forma directa de luchar contra el cambio climático. Y, además, mejora la eficiencia, la competitividad y la percepción social del propio taller.

TALLER SOSTENIBLE CZ: UNA CERTIFICACIÓN PIONERA

Para impulsar este cambio, Centro Zaragoza ha diseñado un Sistema de Certificación de Talleres en Sostenibilidad, un proceso de auditoría técnica que evalúa prácticas ambientales reales, basadas en las llamadas “cuatro erres”: reparar, reutilizar, reciclar y reducir.

Estas líneas de actuación se traducen en acciones concretas. Por un lado, se basan en reparar frente a sustituir. Según indican, reparar una luna evita el 99,5 % de las emisiones frente a instalar una nueva; en el caso de un faro, el 98,4 %; y en una aleta trasera, el 59,4 %. Son cifras que evidencian la importancia de la reparación como herramienta climática.

Otra acción es reutilizar componentes ya que el uso de piezas reacondicionadas puede reducir las emisiones hasta un 10%. Por otro lado, para reducir la huella de carbono, los talleres certificados calculan sus emisiones y aplican planes de mejora para reducir consumos energéticos, optimizar recursos y mejorar su eficiencia.  

Además, se trata de reciclar adecuadamente. Los residuos generados en pintura, carrocería o mecánica (plásticos, vidrio, aceites usados, disolventes, baterías...) deben gestionarse de forma segura, trazable y ajustada a normativa.

Los talleres que cumplen estos requisitos pueden utilizar el distintivo “Taller Sostenible CZ”, una marca que los identifica como referentes en buenas prácticas ambientales dentro del sector.

UN IMPACTO MEDIBLE EN TODA ESPAÑA

La iniciativa de Centro de Zaragoza no es teórica y ya ha generado resultados tangibles. En concreto, más de 400 talleres de todo el país han obtenido la certificación, reflejando el creciente interés del sector por incorporar criterios ambientales y de eficiencia en su actividad diaria.

A esto se suma un efecto significativo: el aumento de la sensibilización ambiental dentro del sector de la reparación, con más profesionales formados en criterios de sostenibilidad y una mejor percepción social del taller como un agente comprometido con la economía circular.

CONTRIBUCIÓN A LOS ODS

El trabajo de Centro Zaragoza está diseñado para que los talleres puedan contribuir de forma directa a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Destacan especialmente:

  • ODS 12 (Producción y consumo responsables)
  • ODS 13 (Acción por el clima)
  • ODS 6 (Agua limpia)
  • ODS 7 (Energía asequible y no contaminante)
  • ODS 3 (Salud y bienestar)

La entidad también proporciona a cada taller un plan de acción personalizado, con propuestas concretas de mejora, desde la gestión de residuos hasta la eficiencia energética.

Aunque el sistema se implantó en diciembre de 2022, la iniciativa sigue en curso. Su objetivo es ambicioso: consolidar un modelo de reparación que sitúe la sostenibilidad en el centro, aportando datos, herramientas, auditorías y formación que permiten a los talleres mejorar su impacto ambiental y reforzar su competitividad en un mercado que exige responsabilidad climática.

* Este artículo forma parte de un especial sobre los IX Premios RSE del Ayuntamiento de Pedrola. Ver especial completo aquí.