Mesa de debate | El futuro del reciclaje comienza con el ecodiseño
El ecodiseño tiene la filosofía de crear productos que, desde la primera etapa del diseño, minimicen el impacto para el medioambiente, teniendo en cuenta su capacidad de reutilización y reciclaje. La circularidad persigue la amortización de los productos hasta su máxima capacidad de vida para que, una vez que ya ha pasado por todas las fases, se pueda reciclar, pero para ello es importante tener el conocimiento de cómo hacerlo.
HOY ARAGÓN reúne en su mesa de debate a David Blázquez, de Amazon Web Services (AWS), Lucas Rivera, de Ribawood y a Unai Navarro, gestor de comunicación de Coca-Cola, con motivo del Día Mundial del Reciclaje para comentar los retos que afrontan desde las empresas para poder cumplir con las normativas en materia de gestión de residuos en sus diferentes actividades.
Ribawood es una empresa familiar aragonesa con una trayectoria de más de 50 años a sus espaldas y que, actualmente, cuenta con la capacidad más grande de fabricación del sur de Europa. Comenzaron realizando piezas de plástico para el sector del automóvil, pero gracias a sus clientes, detectaron la necesidad de "darle una vuelta a cómo valorizar el plástico", comenta Lucas Rivera, momento en el cual abandonaron el sector automovilístico para centrarse en el packaging. En ese momento comenzaron a centrarse en los palets e introdujeron, ya hace 15 años, la circularidad en el negocio cuando aún no se hablaba prácticamente de ese término.
Actualmente Ribawood cuenta con dos plantas de reciclaje, en Villanueva de Gállego y en San Mateo en las que llevan a cabo la "valorización mecánica de materias plásticos no peligrosos posconsumo y posindistrial para los clientes" con una capacidad de hasta 26 mil toneladas.
También en la lucha por conseguir reducir los residuos en su actividad, Coca-Cola no deja de innovar e invertir en nuevos formatos más sostenibles. En el caso de la hostelería utilizan un vidrio retornable que "tiene hasta 25 vidas y puede estar en el mercado unos seis años", y en el caso de los supermercados y otros puntos de venta fomentan el reciclado de sus envases y tratan de que estos estén compuestos por el mayor porcentaje de PET reciclado. "Nuestro objetivo básico es conseguir que un envase que pongamos en el mercado, un envase que recojamos en el mercado", expone Unai Navarro.
Amazon Web Services habla otro idioma diferente: el de los datos. Desde sus centros de datos ubicados en Villanueva de Gállego, El Burgo y Huesca son capaces ayudar a los clientes a "alcanzar sus propios objetivos de sostenibilidad con recursos informáticos y servicios específicos" incluso llegando a reducir la huella de carbono de las empresas "en un 80% gracias a alojar los datos en la nube".
"Nuestros principios son: empezar con un diseño que estructure el producto para evitar el máximo residuo desde el diseño, reducirlo aumentando la vida del producto y, una vez alcanzada la vida útil del producto, intentar repararlo", detalla Blázquez.
Aunque si hay algo que prime en la forma de trabajar de AWS es lograr la máxima eficiencia, ya que "si aumentas eficiencia aumenta la sostenibilidad, y con ello también la rentabilidad". Por ello tienen personal específicamente dedicado a sentarse con los clientes pare explicar cómo hacer un correcto uso de la nube y ser totalmente eficientes.
I+D+I COMO PUNTO DE INICIO
Las tres empresas están de acuerdo en que invertir en sostenibilidad es lo que les está haciendo ser más rentables y para ello el I+D+I ha sido clave para las empresas a la hora de lograr la circularidad, ya que ha permitido mejorar la primera de las fases, que repercute en el resto de la cadena, que es la reducción, que "ayuda a que esa circularidad o ese residuo generado sea menor", como explica Unai Navarro. En el caso de Coca-Cola, la reducción ha sido considerable teniendo en cuenta que sus productos en lata ahora "llevan un 60% menos de aluminio, que hasta hace unos años era impensable".
Pero aunque las empresas hayan invertido en I+D+I e implementado muchos cambios para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de los procesos siguen existiendo dos grandes retos. Por un lado la normativa que persigue a las empresas, la cual Lucas Rivera opina que debería "bajar pie de calle y ser realista y que sean iguales para todos para que las empresas puedan ser más sostenibles".
Otro gran reto es la divulgación y la formación del usuario en aprovechar todos esos recursos en los que están invirtiendo las empresas y ser eficientes en sus consumos e incluir la circularidad en su día a día. Puede que este sea el reto más complicado por parte de las empresas ya que, en palabras de Unai Navarro "el problema somos nosotros, las personas, ya que los recursos que tenemos alrededor son muy válidos".
* Este artículo forma parte de un completo especial de reciclaje y economía circular en el que han participado 16 empresas. Ver el especial completo aquí.