Querqus y la circularidad como hoja de ruta
La empresa aragonesa lidera la transformación del sector del embalaje con un modelo de residuo cero basado en la reutilización de palets y la innovación tecnológica.
La economía circular, tantas veces evocada como futuro deseable, es ya el presente tangible de Querqus Sustainable Packing. Esta empresa aragonesa, con más de tres décadas de trayectoria, ha hecho de la sostenibilidad no un eslogan, sino una forma de operar, de crecer y de generar valor. Desde su sede central en el Parque Tecnológico del Reciclado (PTR) de Zaragoza y sus seis centros repartidos por España, Querqus ha convertido el palet industrial en símbolo de circularidad.
Lejos del reciclaje convencional, Querqus apuesta por la recuperación y reacondicionamiento de palets para su reincorporación al circuito logístico. Su actividad se ajusta con rigor a la jerarquía de residuos dictada por el Real Decreto 1055/2022: primero reducir, después reutilizar, y solo en último término valorizar. “No reciclamos palets, los reparamos para que sigan funcionando. Solo cuando su vida útil ha terminado, los convertimos en subproductos como biomasa o tableros”, explica Ana Laín, directora de Economía Circular de Querqus. Gracias a esta filosofía, pueden afirmar con orgullo que operan bajo el principio de “residuo cero”.
En este ecosistema, donde los residuos de unos son los recursos de otros, Querqus participa activamente en proyectos de simbiosis industrial, colaborando con otras compañías que reutilizan la madera sobrante como materia prima para calefacción, jardinería o aglomerados. Una circularidad que trasciende lo ambiental y se adentra también en lo normativo: la empresa trabaja estrechamente con los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) para facilitar a sus clientes el cumplimiento legal en la gestión de envases industriales.
CIRCULARIDAD E INNOVACIÓN
Pero la circularidad no es posible sin innovación. En Querqus lo tienen claro: la sostenibilidad requiere tecnología, eficiencia y visión. Por eso han sido beneficiarios del PERTE de Economía Circular, que les permitirá robotizar su planta con sistemas de inteligencia artificial y visión artificial para clasificar palets de forma más precisa y segura. “No es innovación por moda, es una necesidad para escalar el modelo y hacerlo viable económica y socialmente”, afirma Laín. La empresa trabaja también con el Instituto Tecnológico de Aragón (ITA) para impulsar esta transformación.
La innovación se extiende además al plano organizativo. Querqus está incorporando inteligencia artificial generativa en su gestión interna, lo que mejora la toma de decisiones, reduce tareas repetitivas y libera a las personas para aportar más valor. Y no olvidan el componente social: colaboran con centros especiales de empleo, fomentan la igualdad real y promueven la inserción de personas en riesgo de exclusión. Una sostenibilidad que no deja a nadie fuera.
Aunque el camino hacia la circularidad no está exento de obstáculos, como barreras culturales, tecnológicas, burocráticas o económicas, Querqus ha sabido convertir cada reto en una oportunidad. La falta de automatización del sector les ha llevado a liderar el desarrollo de nuevas soluciones y las trabas administrativas se sortean con estrategia y perseverancia. Al mismo tiempo, los costes de innovación se abordan como una inversión de futuro, no como un gasto.
SELLO "ARAGÓN CIRCULAR"
El compromiso de Querqus ha sido reconocido por el Gobierno de Aragón, que les otorgó el sello “Aragón Circular”. No se trata de un distintivo decorativo, sino que es el reflejo de una trayectoria coherente con los principios de sostenibilidad. Además, la empresa forma parte del Pacto Mundial de las Naciones Unidas y está en proceso de homologación como proveedor sostenible.
Querqus demuestra que se puede crecer sin renunciar a los valores y que ser competitivos y responsables no es una contradicción. Así lo demuestran los datos, ya que la compañía ha crecido un 10% en los últimos años. También es un ejemplo de que desde Aragón se puede liderar la transición hacia una economía que, lejos de agotar los recursos, los regenera. Su modelo no solo repara palets, repara también una forma de entender la industria: no como fuente de residuos, sino como motor de soluciones.
* Este artículo forma parte del Especial Reciclaje y Economía Circular publicado con motivo de la celebración del Día Mundial del Reciclaje. Ver especial completo aquí.