Ribawood: la empresa aragonesa que convierte residuos en valor añadido
Cuando en 1975 Ribawood empezó su actividad en Villanueva de Gállego, pocos imaginaban que cinco décadas después se convertiría en un referente europeo en reciclaje de plásticos. La empresa familiar, que comenzó utilizando serrín en sus productos, ha hecho de la economía circular su hoja de ruta, demostrando que sostenibilidad e industria pueden caminar de la mano.
En un momento en el que la sostenibilidad se ha vuelto imprescindible, Ribawood va un paso más allá: no genera residuos plásticos. Todo el material que produce y utiliza puede ser reciclado, y es gestionado internamente en su propia planta. Desde sus instalaciones en Villanueva de Gállego y San Mateo de Gállego, Ribawood controla todo el ciclo: desde la recogida del residuo hasta su transformación en nuevos productos.
Con una capacidad legal de más 34.000 toneladas de residuos gestionados al año, la empresa transforma plástico post-industrial y post-consumo en palets, cajas y contenedores totalmente reciclables, resistentes y adaptados a las necesidades de sectores como la automoción, la logística o la alimentación.
En aproximadamente uno 30.000 metros cuadrados de instalaciones, Ribawood cuenta con 12 líneas de inyección y sistemas automatizados de triturado, lavado, homogeneización y granceado. Esta infraestructura permite no solo reciclar, sino también fabricar productos con un nivel de calidad equivalente al de materiales vírgenes.
ARAGÓN, EPICENTRO DE LA SOSTENIBILIDAD INDUSTRIAL
Desde Aragón, Ribawood exporta a más de 34 países, combinando innovación con una fuerte apuesta por la eficiencia energética. La planta dispone de 1,5 Mw de energía solar, una depuradora propia y sistemas logísticos optimizados que reducen la huella de carbono en cada fase del proceso.
“No se trata solo de reciclar, sino de rediseñar toda la cadena de valor para que el residuo deje de ser un problema y se convierta en recurso”, afirman desde la dirección técnica.
El resultado: productos duraderos, ligeros y totalmente reciclados que cumplen con las exigencias del mercado internacional. Y todo, desde Aragón.
Ribawood es el mejor ejemplo de cómo una empresa puede liderar la transformación verde desde lo local hacia lo global, apostando por una industria más limpia, eficiente y comprometida. Sin perder de vista la innovación y el desarrollo constantes.
* Este artículo forma parte del Especial Reciclaje y Economía Circular publicado con motivo de la celebración del Día Mundial del Reciclaje. Ver especial completo aquí.