Opinión | SIVA 2025: reivindicar y confiar en el sector inmobiliario en Aragón, por Álvaro Sierra

Álvaro Sierra, director de HOY ARAGÓN, en la inauguración de las jornadas profesionales de SIVA. / ÁLVARO CALVO
Álvaro Sierra, director de HOY ARAGÓN, en la inauguración de las jornadas profesionales de SIVA. / ÁLVARO CALVO

El Salón Inmobiliario de Aragón (SIVA 2025), organizado por HOY ARAGÓN junto a su agencia de eventos Gibbon, llega en el mejor momento posible. El sector de la promoción y la construcción ha recorrido un largo camino, superando obstáculos y demostrando su capacidad de adaptación y profesionalización tras la crisis financiera de 2008. Ahora, más que nunca, es momento de reconocer su papel fundamental como motor de la economía.

Durante años, la promoción inmobiliaria fue injustamente estigmatizada, pero la realidad es que se trata de una actividad clave para la sociedad. La demanda de vivienda está en auge, el sector público ha recuperado la confianza en el sector y las empresas han evolucionado para ser más competitivas y eficientes. HOY ARAGÓN ha sido testigo de esta transformación y, a diferencia de otros medios que demonizan la promoción inmobiliaria, creemos firmemente en su capacidad para impulsar el cambio económico y social.

Sin embargo, el mercado residencial sigue enfrentando desafíos. La falta de suelo finalista, las trabas burocráticas y las dificultades para acceder a financiación son algunos de los problemas que impiden un desarrollo más fluido del sector. Es urgente que se agilicen los procesos y se implementen medidas que faciliten el acceso a la vivienda.

El acceso a la vivienda sigue siendo uno de los principales problemas de los ciudadanos. A pesar de la alta demanda y el interés por la inversión inmobiliaria, la falta de suelo finalista impide un crecimiento sostenible. Los procesos de urbanización son lentos, la financiación es compleja y la burocracia sigue anclada en el pasado. Sin suelo finalista suficiente, el mercado sigue limitado y los precios continúan al alza, afectando tanto a compradores como a promotores.

Es paradójico que, teniendo un sector preparado y competitivo, no se disponga de la base fundamental para su desarrollo. Es como tener un coche sin gasolina: el potencial está ahí, pero falta el impulso para arrancar.

El Salón Inmobiliario de Aragón no es solo una oportunidad para presentar proyectos y establecer contactos; es también el lugar donde el sector puede alzar la voz. Es hora de dejar atrás los complejos de 2008 y hablar claro sobre los desafíos y oportunidades que enfrentamos. La construcción y la promoción inmobiliaria están en su mejor momento histórico, pero con más retos que nunca.

Este evento es la ocasión perfecta para poner en valor el trabajo del sector, generar debate y buscar soluciones. SIVA ha llegado para quedarse, y su papel será crucial en la transformación del mercado inmobiliario en Aragón. Es momento de reconocer el esfuerzo del sector y mirar hacia el futuro con optimismo y determinación.

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