Zaragoza distingue a sus hijos predilectos y entrega la Medalla de Oro a Juan Manuel Cendoya
Este sábado por la tarde, con la pompa y solemnidad que exige el protocolo, el Ayuntamiento de Zaragoza ha distinguido a sus hijos e hijas predilectos en un acto que marca el preludio de las Fiestas del Pilar. La corporación municipal, en pleno, ha rendido homenaje a cuatro figuras que ya forman parte de la familia de honor de la muy noble y muy leal ciudad de Zaragoza.
Entre los galardonados se encuentran la Junta Coordinadora de Cofradías de Zaragoza, el director y guionista zaragozano Javier Macipe, el renombrado cirujano taurino Carlos Val-Carreres, jefe de Cirugía en la plaza de toros de Zaragoza, y, a título póstumo, Paco Bailo. Además, la Medalla de Oro de la Ciudad, la más alta distinción que otorga Zaragoza, ha sido entregada a Juan Manuel Cendoya.
Al acto han asistido, el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán; la presidenta de las Cortes de Aragón, Marta Fernández; el titular de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro, la Justicia de Aragón, Concepción Gimeno, el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, entre otros.
PACO BAILO
Elena Tomás, portavoz de Zaragoza en Común (ZeC), ha sido la encargada de honrar la memoria de Paco Bailo, fallecido hace un año. Con un discurso cargado de emotividad, recordó su profundo compromiso con los derechos humanos y su labor incansable a favor de los más olvidados. Tomás comenzó evocando la esencia de un hombre que, aunque ya no está presente físicamente, sigue vivo en los corazones de quienes lo conocieron y lo amaron: "Del barrio de la Magdalena, pero también del mundo. Paco nunca fue cobarde, aunque sí un loco desde su discreción y generosidad. Siempre conservó la esperanza en un mundo justo y sin fronteras."
Elena Tomás lo describió como un hombre de lectura machadiana, apasionado de la música, la literatura y con una voz inconfundible que llenaba el aire en sus intervenciones radiofónicas. "Era un hombre culto y leído a la antigua usanza, apasionado de los derechos humanos. Un locutor de radio con su voz profunda, articulista del Pollo Urbano, risueño, divertido, transparente, generoso. Cómplice de tantas batallas, trincheras y utopías en cafés y cigarros, de kilómetros y charlas," relató Tomás, emocionada.
Carmen, su compañera de vida, subió al escenario para recibir el diploma acreditativo que lo nombra Hijo Predilecto de Zaragoza a título póstumo. Con la voz entrecortada y los ojos brillantes de lágrimas, ha recibió el reconocimiento en nombre de su esposo. "Gracias al Ayuntamiento de la ciudad que lo vio nacer y morir, en la que nacieron sus hijas, en la que trabajó y en la que disfrutó de sus magníficos lugares. Gracias a las gentes de esta César Augusta, de esta saga costa mestiza que acogieron y acogen la llegada de gentes de fuera."
"Paco brindaría por su familia, por el barrio de la Magdalena, por Volea, por Soria, Fraga o Ballobar. Y también pensaría en el colectivo gitano, en el colectivo queer, en quienes sufren guerras injustas en Palestina, en los millones de refugiados saharauis." "Brindaría por la mezcla y la interculturalidad," concluyó Carmen.
CARLOS VAL-CARRERES
Durante la emotiva ceremonia de entrega de los títulos de Hijos e Hijas Predilectos de Zaragoza, el reconocimiento a Carlos Val-Carreres, prestigioso cirujano y hombre de ciencia, fue precedido por la loa del concejal de Vox, Armando Martínez. "Los zaragozanos vinculan su nombre a la cirugía, a la medicina, a esos héroes de bata blanca que hacen que, con sus decisiones en momentos cruciales, uno pase de ver el fin a volver a nacer," expresó el concejal, haciendo alusión a los muchos momentos en los que, como cirujano jefe de la Plaza de Toros de la Misericordia, Val-Carreres salvó la vida de toreros y aficionados.
"En esos momentos tan difíciles, Val-Carreres brindaba la confianza de que el paciente estaba en las mejores manos," concluyó Martínez.
Tras estas palabras, Carlos Val-Carreres tomó la palabra para expresar su agradecimiento a la ciudad que lo vio nacer, y a sus dignos representantes por haberle otorgado tan alta distinción. "Mi mérito fundamental para estar hoy aquí ha sido el ejercicio de la cirugía, ciencia y arte a la que tanto debo," comenzó Val-Carreres.
El cirujano también dedicó unas palabras a su familia, especialmente a su esposa, María Pilar Rivera, que siempre ha estado a su lado en los momentos más importantes de su vida. Juntos formaron una familia con tres hijos: Carlos, María Pilar y Antonio, y hoy cuentan con nueve nietos.
"Unas veces habremos curado, otras aliviado, pero siempre habrán tenido nuestro consuelo," señaló, destacando el papel humano de la medicina. "No puedo silenciar el gran orgullo que siento de haber nacido en Zaragoza, la inmortal ciudad a la que sus hijos han aportado tanto," concluyó con emoción. "Deseo a todas las zaragozanas y zaragozanos, así como a todas las personas que nos visiten, que pasen unos días felices".
JAVIER MACIPE
El director de cine Javier Macipe fue homenajeado con emotivas palabras por la concejala Lola Ranera, quien destacó su amor por el arte y su valiente decisión de seguir su vocación cinematográfica desde muy joven. En su discurso, Ranera recordó el momento en que Macipe decidió dejar a un lado su futuro en el mundo de la física para dedicarse por completo al cine, un camino influido por su entorno familiar y su pasión innata por el arte. "No nos engañemos, casi siempre las grandes ideas llegan escuchando una canción," comenzó Ranera.
"Javier ama el cine e intenta encontrar en cada uno de sus rodajes la esencia más profunda del séptimo arte," añadió la concejala.
Javier Macipe, al recibir el reconocimiento de Hijo Predilecto de Zaragoza, expresó con humildad que siente que hay muchas personas, incluida su propia familia, que merecen más este honor que él. Citando su película La Estrella Azul, Macipe dedicó este reconocimiento a las "estrellas anónimas zaragozanas" y señaló que su profesión, a menudo, está sobredimensionada por su visibilidad mediática.
"Tengo la suerte de dedicarme a una de esas profesiones que tiene mucha repercusión mediática y por eso se sobredimensiona muchas veces nuestros méritos," dijo, pero sin dejar de reconocer el gran esfuerzo que ha dedicado para que "Zaragoza brillara en las pantallas, llevándose su nombre y el de Aragón por todo el país y el mundo."
Macipe compartió una anécdota especial sobre el apoyo que recibió de los zaragozanos, recordando con emoción las proyecciones de La estrella azul en el cine Palafox. "Fue algo increíble ver un día tras otro la sala grande del Palafox llena hasta la bandera," comentó.
Con humor y fe, Macipe también dedicó unas palabras a la Virgen del Pilar, explicando cómo acudió a ella en momentos difíciles, especialmente cuando la pandemia interrumpió el rodaje de su película. "Podemos decir, viva la Virgen del Pilar," añadió.
JUNTA COORDINADORA DE COFRADÍAS DE ZARAGOZA
El concejal de Presidencia Ángel Lorén se ha encargado a presentar a la Junta Coordinadora de Cofradías de Zaragoza destacando su papel fundamental en la preservación y transmisión de la fe a través de la Semana Santa de la ciudad. En su intervención, Lorén definió la Semana Santa zaragozana como "la antorcha de esa fe que pasa de generación en generación".
Con una trayectoria de más de 700 años, la Semana Santa ha superado "ataques, atentados y guerras, lo que, lejos de debilitarla, la ha fortalecido a lo largo de la historia". "16.000 cofrades que hacen retumbar nuestras calles cada año, con bombos, tambores, plegarias y silencios". Lorén subrayó también el carácter solidario de las cofradías, cuya labor va mucho más allá de las procesiones. "Trabajan 365 días al año como estandartes de solidaridad".
Finalmente, Lorén destacó la excelente labor de la Junta Coordinadora de Cofradías, fundada en 1948 y que el año pasado celebró su 75 aniversario. Agrupando a 25 cofradías, hermandades y congregaciones penitenciales, la Junta ha llevado el nombre de Zaragoza por todo el país.
Ignacio García Aguaviva, presidente de la Junta Coordinadora de Cofradías de Zaragoza, comenzó su discurso expresando sentirse abrumado, destacando con humor que había preparado un texto porque no sería capaz de improvisar. Agradeció especialmente a Sara Fernández y Alfonso Mendoza, a quienes describió como "cofrades muy pero que muy activos".
Reconoció el honor de recibir el título en representación de la Junta Coordinadora de Cofradías y de "las 25 cofradías de la Semana Santa de Zaragoza", extendiendo el reconocimiento a todos los cofrades zaragozanos. García Aguaviva destacó que este reconocimiento no solo es un premio para la Semana Santa, sino también un reflejo de la "enorme labor del mundo cofrade" que, además de ser un elemento de fe, tradición, cultura y arte, tiene un impacto significativo en el turismo y la economía local.
Sin embargo, resaltó que lo más importante para los cofrades es el reconocimiento de la "impagable labor social" que realizan durante todo el año. Mencionó diversas acciones como el voluntariado en comedores sociales, clases de apoyo a niños de familias necesitadas, acompañamiento a presas, campañas de recogida de alimentos, donaciones de sangre y médula, y la labor excepcional de la Hermandad de la Sangre de Cristo en la recogida de cadáveres.
Agradeció el altavoz que les brindaba este acto para mostrar que los cofrades son mucho más que "locos del capuchón y de los tambores", y que están muy vivos más allá de la Semana Santa. Concluyó deseando unas felices fiestas del Pilar a todos y proclamando: "Viva Zaragoza y viva la Virgen del Pilar."
MEDALLA DE ORO A JUAN MANUEL CENDOYA
En la entrega de la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza a Juan Manuel Cendoya, vicepresidente de Santander España y Abogado del Estado, la alcaldesa Natalia Chueca destacó su profundo amor por la ciudad, recordando: “Cuando pensé en el proyecto de embajadores de la ciudad de Zaragoza, tenía en la cabeza a personas como tú”. Resaltó su conexión emocional con Zaragoza y su familia, mencionando que Cendoya siempre habla con orgullo de su tierra natal. Recordó a sus padres y su abuelo, quien fue concejal, subrayando cómo su educación en el amor por la familia y la ciudad moldeó su carácter.
Chueca también hizo hincapié en su destacada trayectoria profesional, desde sus estudios en el Colegio de Jesuitas hasta su carrera en la Agencia Tributaria de Cataluña y su posterior paso al sector privado. Mencionó a su esposa Ana Murillo, resaltando su apoyo incondicional. La alcaldesa concluyó recordando la importancia de sus tres hijas y cómo Cendoya ha tratado de inculcarles el amor por Zaragoza, reflejando su compromiso y lealtad tanto a la ciudad como a su familia.