Imágenes históricas | ¿Cómo era la Cabalgata de Reyes en Zaragoza hace años?
En 2025, la Cabalgata continúa siendo uno de los momentos más esperados del año. Con cada nueva edición, se reafirman los valores de la Navidad: la generosidad, la comunidad y la alegría compartida.
Por ello, el 5 de enero, víspera del día de Reyes, es uno de los momentos más mágicos del año. Las calles de Zaragoza se llenan de familias ansiosas por ver desfilar a Melchor, Gaspar y Baltasar en la tradicional Cabalgata de Reyes, acompañados de carrozas vistosas, comparsas y espectáculos que iluminan la ciudad con espíritu navideño. Pero, ¿de dónde viene esta tradición y cómo ha evolucionado en Zaragoza a lo largo de los años?
Los orígenes: una cabalgata bíblica
La primera "Cabalgata" de los Reyes Magos no tuvo lugar en una ciudad moderna, sino hace más de dos mil años, según la tradición cristiana, cuando los tres Magos de Oriente visitaron a Jesús recién nacido, llevándole oro, incienso y mirra. Aunque este acontecimiento inspiró las cabalgatas que conocemos hoy, su representación en forma de desfile popular no llegó a Zaragoza hasta el siglo XX.
El germen de una Cabalgata de Reyes en Zaragoza surgió en 1904, cuando Enrique Sagols Ferrer, propietario de la famosa “Quinta Julieta”, obtuvo una patente para un procedimiento que consistía en entregar juguetes o regalos mediante una cabalgata con figuras mitológicas o grotescas. Sin embargo, este proyecto no se materializó. La idea quedó como una curiosidad histórica, mientras la ciudad continuaba celebrando la Navidad de otras formas.
La primera comparsa navideña de Zaragoza: 1935
Lo más parecido a una cabalgata tuvo lugar en 1935, cuando el SIPA (Sociedad de Instrucción y Protección a la Infancia) organizó un desfile que salió de las Casas Consistoriales, en la calle Predicadores, hacia el Hogar Pignatelli para entregar juguetes a niños desfavorecidos. El desfile incluía a la Guardia Municipal a caballo, la banda de música, y a los Reyes Magos, escoltados por antorchas y montados en caballos. Tras ellos, camiones cargados con juguetes simulados y un último vehículo desde el cual se arrojaban caramelos a los espectadores.
En esos años, este desfile era el único momento en que los niños podían ver a los Reyes Magos, ya que las cabalgatas como las conocemos hoy no existían. Las calles del centro, con escaparates decorados en la calle Alfonso I, Don Jaime I o el Coso, se convertían en el epicentro del espíritu navideño.
Las primeras cabalgatas de Reyes: década de los 60
Fue en los años 60 cuando las cabalgatas de Reyes comenzaron a tomar forma en Zaragoza. Las primeras ediciones eran sencillas: carrozas adornadas con globos que, además de decorar, servían como soporte publicitario. Aunque eran desfiles modestos en comparación con los actuales, marcaban un avance hacia una celebración más elaborada y multitudinaria.
Estas primeras cabalgatas reflejaban el espíritu de la época, con adornos hechos a mano y carrozas decoradas con creatividad y esfuerzo. Poco a poco, se convirtieron en un evento esperado por toda la ciudad, especialmente por los niños.
Desde los años 70, las cabalgatas de Zaragoza han evolucionado de manera significativa. Con el paso de las décadas, el Ayuntamiento y las empresas colaboradoras han incrementado los presupuestos, permitiendo la incorporación de elementos más modernos, como espectáculos de luz, sonido y pirotecnia, además de carrozas cada vez más sofisticadas.

