Se vende una parte de la Quinta Julieta: los Jesuitas quieren hacer caja para que se construyan pisos

Aunque el precio de venta no ha trascendido de una parte del recinto espiritual, se espera que sea una cifra elevada, dada su ubicación estratégica y su volumen de metros cuadrados. El terreno concreto que estaría en venta corresponde al antiguo poblado de la Quinta Julieta, para su venta o disposición a promotores en pocos meses. A largo plazo, no se descarta la venta de todo el terreno de la Quinta Julieta.

Un terreno que corresponde a la Quinta Julieta, el emblemático lugar cargado de historia y tradición en Zaragoza dedicado, a día de hoy, a los ejercicios espirituales, podría cambiar de manos. La Compañía de Jesús -los Jesuitas-, actual propietaria del recinto, ha decidido poner en venta parte del terreno donde se ubica la Casa de Ejercicios Espirituales ubicada en este enclave, debido al interés inmobiliario creciente que ha despertado la expansión de la ciudad. De hecho, para la venta de una parte del espacio actual del centro espiritual en un periodo cercano, el propio Ayuntamiento de Zaragoza ya ha dado luz verde al plan especial de la Quinta Julieta, lo que se conoce como los terrenos del poblado antiguo de la Quinta Julieta.

El entorno de la Quinta Julieta se ha visto favorecido por la ampliación de Tenor Fleta y el crecimiento del barrio Parque Venecia, lo que ha revalorizado significativamente el terreno. Por ello, el interés inmobiliario en la Quinta Julieta no ha pasado desapercibido.

Con su ubicación privilegiada entre el Canal Imperial, la Ronda Hispanidad y el Cuarto Cinturón, el terreno podría albergar un ambicioso desarrollo residencial. Se estima que el área podría acoger edificios de altura moderada, con características similares a las construcciones en el barrio Parque Venecia.

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La puerta de entrada de la Quinta Julieta, ahora conocido como Casa de Espiritualidad / HOY ARAGÓN
El exterior del edificio de la Quinta Julieta / HOY ARAGÓN
El exterior del edificio de la Quinta Julieta / HOY ARAGÓN
Uno de los pasillos interiores de la planta baja de la Quinta Julieta / HOY ARAGÓN
Uno de los pasillos interiores de la planta baja de la Quinta Julieta / HOY ARAGÓN

Fuentes de la Compañía de Jesús aclaran que la Compañía de Jesús mantiene la plena titularidad de la Casa de Ejercicios Quinta Julieta, asegurando la continuidad de su actividad apostólica a través de un contrato de comodato firmado con el Arzobispado de Zaragoza. Este acuerdo, suscrito el pasado 14 de junio de 2024, establece un período inicial de cesión que abarca desde el 1 de agosto de 2024 hasta el 1 de agosto de 2026, con la posibilidad de renovar el contrato anualmente por un máximo de tres años adicionales.

De este modo, la actividad apostólica en Quinta Julieta queda garantizada al menos hasta agosto de 2026, con la opción sin asegurar de que se extienda hasta agosto de 2029. Durante este tiempo, no se contempla ninguna operación inmobiliaria que implique cambios en el uso o destino del inmueble. La única parcela que sí está dispuesta a venderse es la que se conoce como la antigua aldea de la Quinta Julieta.

Fuentes del Arzobispado de Zaragoza confirman esta información publicada: la venta, por el momento, está vinculada a los terrenos anexos a la Casa de Ejercicios, donde se recalificarán por parte del Ayuntamiento los metros cuadrados más cercanos a la Z30. 

Un patrimonio arquitectónico y funcional

La Casa de Ejercicios Espirituales, reconocida por su diseño arquitectónico único, se caracteriza por su planta novedosa y simbólica, con alas abiertas a partir de un núcleo central que alberga una gran figura en relieve de Jesucristo. Este proyecto, galardonado con el Primer Premio en el IV Trofeo de Arquitectura Ricardo Magdalena en 1962, combina funcionalidad con detalles constructivos y decorativos que le otorgan un sentido plástico y armonioso.

Rodeada por una extensa zona verde ajardinada, la finca proporciona un entorno aislado y sereno, ideal para su función como lugar de retiro espiritual. No obstante, los Jesuitas están tanteando el mercado inmobiliario y dialogando con los principales promotores de Zaragoza para definir el futuro de esta propiedad.

Un rincón paradisíaco con historia ilustre

La historia de la Quinta Julieta se remonta al siglo XIX, cuando el ingeniero y empresario Enrique Sagols y Ferrer adquirió el terreno en 1889. Inspirado en el Monasterio de Piedra, Sagols creó un auténtico paraíso en la orilla del Canal Imperial de Aragón, repleto de cascadas, estanques, puentes de madera y jardines exuberantes.

El lugar, bautizado en honor a su esposa Julia Rodrigo Coutens, abrió sus puertas al público en 1897. La Quinta Julieta rápidamente se convirtió en un punto de encuentro de la élite zaragozana, que acudía para disfrutar de paseos, banquetes y verbenas. Figuras literarias como Benito Pérez Galdós, Jacinto Benavente y Emilia Pardo Bazán visitaron este rincón, mientras que el escritor Ramón J. Sender lo inmortalizó en su obra Crónicas del Alba, describiéndolo como "un verdadero rinconcito del cielo".

Además de su atractivo paisajístico, el recinto contaba con instalaciones como una pequeña plaza de toros, cenadores románticos, pagodas orientales y áreas para juegos acuáticos.

De lugar de recreo a casa de retiro espiritual

En 1917, Sagols vendió la Quinta Julieta a los padres Jesuitas, quienes transformaron el lugar en un centro de oración y ejercicios espirituales. Con el tiempo, y debido a los estragos de la Guerra Civil y la posguerra, los jardines y estructuras originales fueron decayendo, perdiendo su esplendor paisajístico. Además, parte del terreno fue absorbido por la construcción del Tercer Cinturón en 2002.

El declive culminó en 2004 con la demolición del edificio principal, conocido como "el castillo". Desde entonces, la finca ha servido exclusivamente como lugar de retiro, alejándose de su antiguo propósito como joya recreativa y cultural de Zaragoza.

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