Este pueblo de Aragón tiene un postre único en España: se reparten gratis

Elaborado a partir de un producto típico de la comunidad, este postre puede resultar toda una sorpresa para quienes se animen a probarlo
Este pueblo de Aragón tiene un postre único en España: se reparten gratis
Este pueblo de Aragón tiene un postre único en España: se reparten gratis

Cada rincón de Aragón guarda una tradición culinaria única, y en la comarca del Somontano, un postre tan peculiar como delicioso marca la llegada de la primavera. Se trata de los crespillos, un dulce frito elaborado con hojas de borraja que cada año protagoniza una de las fiestas gastronómicas más esperadas de la provincia de Huesca.

UN DULCE CON RAÍCES RURALES 

Los crespillos son una auténtica joya de la repostería aragonesa. Aunque en el resto de España la borraja es poco conocida, en Aragón es un ingrediente estrella, utilizado habitualmente en platos salados. Sin embargo, en la zona de Barbastro, las familias campesinas encontraron en sus hojas una manera diferente de dar la bienvenida a la primavera.

La receta es sencilla, pero su resultado es exquisito. Se elabora rebozando las hojas de borraja en una mezcla de huevo, leche, harina y azúcar, con un toque de anís y cocimiento de naranja, para después freírlas en aceite de oliva caliente. El resultado es un bocado crujiente, aromático y sorprendente, con el equilibrio perfecto entre dulzura y textura ligera.

La tradición marca que los crespillos deben prepararse el 25 de marzo, día de la Encarnación, como parte de un ritual que, según la creencia popular, favorece la fertilidad de los olivos. Durante siglos, este dulce ha sido símbolo de buenos augurios para las cosechas y las familias, pasando de generación en generación.

LA FIESTA DEL CRESPILLO: UNA CELEBRACIÓN QUE REÚNE A TODO UN PUEBLO

Esta costumbre ha dado lugar a la Fiesta del Crespillo de Barbastro, declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón en 2015. Cada año, el domingo más cercano al 25 de marzo, la Plaza del Mercado de Barbastro se convierte en un gran obrador al aire libre, donde más de 12.000 crespillos son elaborados y repartidos entre los asistentes.

Crespillos de borraja ./ Huesca La Magia
Crespillos de borraja ./ Huesca La Magia

 

El evento, organizado por el Grupo Tradiciones y el Ayuntamiento de Barbastro, cuenta con la colaboración de más de medio centenar de voluntarios, que se encargan de freír los crespillos en unos 14 hornillos instalados en la plaza. Desde primera hora de la mañana, el aroma a anís y masa recién frita invade las calles, atrayendo a vecinos y visitantes que no quieren perderse este festín gastronómico.

La edición de 2025, que se celebra este 23 de marzo, tiene un significado especial, ya que rinde homenaje a Elita Davias, impulsora de la primera edición de la fiesta en 1994. Este año, será distinguida como Crespillera de Honor, en reconocimiento a su papel fundamental en la recuperación y difusión de esta tradición.

Lo que comenzó hace tres décadas con cinco hornillos y 4.000 crespillos se ha convertido en un evento multitudinario que cada año atrae a cientos de personas de toda la provincia y de territorios vecinos.

Además, cada edición cuenta con un pueblo invitado, y en esta ocasión, el honor recae en Estadilla, localidad del Somontano con una rica tradición gastronómica y cultural.

UN RITO ANCESTRAL QUE SIGUE VIVO

Más allá de su delicioso sabor, los crespillos son un reflejo de la cultura e historia de Aragón. Su origen se remonta a tiempos en los que la cocina popular aprovechaba al máximo los ingredientes de la tierra, convirtiendo lo humilde en algo extraordinario.

En el medio rural, este dulce formaba parte de un rito vinculado a la fertilidad, ya que se creía que elaborar crespillos el 25 de marzo ayudaba a que los olivos dieran fruto. Esta conexión con la naturaleza y la tradición sigue muy presente hoy en día, y es parte del encanto que mantiene viva la fiesta.

La concejal de Desarrollo de Barbastro, Silvia Ramírez, ha destacado la importancia de esta celebración: “Los crespillos son parte de nuestro acervo gastronómico y cultural. Con ellos despedimos el invierno y damos la bienvenida a la primavera. Quiero agradecer al Grupo Tradiciones su compromiso de tres décadas y felicitar a Elita Davias por su merecido reconocimiento.

MÁS QUE UN POSTRE, UN EMBLEMA DE IDENTIDAD 

Los crespillos no solo representan un manjar, sino que son parte de la identidad de Barbastro y del Somontano. Son un testimonio de la riqueza culinaria de Aragón, donde cada fiesta, cada celebración y cada estación del año tiene un plato asociado.

Con cada bocado de este dulce crujiente, se saborea no solo una receta única, sino también siglos de historia, costumbres y el cariño de una comunidad que mantiene vivas sus raíces.

Este 23 de marzo, Barbastro vuelve a convertirse en el epicentro de una de las festividades gastronómicas más auténticas de Aragón. Una cita ineludible para los amantes de la tradición, el buen comer y la cultura popular.

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