Los bares más 'españoles' de Zaragoza y donde hay mucho orgullo patrio

Lugares que, más allá de la política, celebran una estética muy reconocible y una manera de entender la hostelería.

En una ciudad como Zaragoza, donde la tradición convive con la modernidad, existen algunos bares que han hecho de la orgullosa identidad española su distintivo. Son locales donde la bandera rojigualda está presente, o que la decoración está impregnada de motivos taurinos y el ambiente rezuma cultura popular, autenticidad y un carácter festivo muy marcado. Lugares que, más allá de la política, celebran una estética muy reconocible y una manera de entender la hostelería con raíces profundamente arraigadas. Estos son algunos de los bares más "españoles" de Zaragoza.

Los Vitorinos: historia taurina en cada rincón y en cada detalle

Fundado en 1969, Los Vitorinos es una institución del tapeo y la cultura taurina en Zaragoza. Situado en el corazón del centro de la ciudad, el establecimiento ha pasado por distintas manos a lo largo de los años, aunque siempre ha mantenido su esencia única. Desde 2023 lo gestiona un matrimonio y su hija, que han revitalizado el local con respeto a su arraigada identidad.

El bar está decorado con carteles de corridas de toros históricas que narran historias, capotes, banderillas y hasta cuatro cabezas de toro disecadas que presiden el salón. El nombre hace referencia a una legendaria corrida celebrada en 1976 con toros de la ganadería de Vitorino Martín, y sus responsables actuales defienden su valor como referente cultural y testimonial único.

El Cuartelillo del Tubo: un homenaje singular a la Guardia Civil, al Ejercito...

En el popular barrio del Tubo se encuentra El Cuartelillo del Tubo, un local pequeño pero cargado de personalidad singular. Regentado por Luis Falcón, autodenominado en broma "Comandante de Puesto", este bar está decorado como si de un destacamento de la Guardia Civil se tratara. Uniformes, gorras, escudos y referencias constantes a la unidad de España lo convierten en un espacio distintivo y provocador.

Al leer su cartel "Dos gotas de sangre y luz solar hicieron una enseña divina para un español", uno comprende que aquí no es solo un eslogan publicitario, sino una declaración estética que impregna cada rincón. Su oferta culinaria gira en torno a las salsas agridulces, los montaditos y los aperitivos muy reconocidos como "Guardia felino picante" o el famoso entremés "155".

Mesón Martín: el templo del vermú taurino

Situado en el vecindario de La Bozada, el Mesón Martín es otra parada obligada para los amantes de la tradición, la cocina exquisita y el folclore taurino. Fundado hace 30 años por Mariví Embid y ahora dirigido junto a su hijo Sergio Martín, el local es sinónimo de buen tapeo y ambiente popular.

La decoración está llena de referencias a los toros y el fútbol, con detalles como la mesa del toro bravo y la del burladero, que son las más populares. Además, cada vez que alguien deja propina o marca un gol el Real Zaragoza, suena una campana que ya forma parte de la experiencia.

El Mesón Martín fue pionero en los vermúteros navideños e instauró el popular "vermut taurino", y es conocido también por sus exquisitas anchoas de Orio y croquetas de carne.

Cultura, sabor y pasión

Estos bares no solo ofrecen un bocadillo sabroso o una cerveza fría. Son reflejo de una forma de ser, de una cultura que reivindica sus símbolos, su folklore y su pasión desde lo cotidiano. Espacios donde el arte taurino, las fuerzas de seguridad o el fútbol se convierten en elementos vertebradores de una identidad arraigada.

En un momento donde lo "políticamente correcto" obliga a la precaución en lo emblemático, estos establecimientos continúan apostando por una estética clara, audaz y sin prejuicios. Son parte del panorama urbano de Zaragoza, y también una parada ineludible para quienes buscan una experiencia genuina y singular.

Comentarios