Comer arroces y ternasco dentro de un convento: está cerca de Zaragoza

Comer dentro de un antiguo convento es posible en uno de los pueblos más bonitos de España y  ofrece arroces, ternasco y cocina aragonesa en un entorno histórico y único.

Restaurante Portal del Carmen, Rubielos de Mora ./ Así es Aragón
Restaurante Portal del Carmen, Rubielos de Mora ./ Así es Aragón

A poco más de una hora en coche desde Zaragoza, en pleno corazón de la Sierra de Gúdar, se encuentra uno de esos rincones que invitan a detener el tiempo. Rubielos de Mora, con apenas 600 habitantes, es uno de los pueblos más bellos de Teruel y recientemente ha sumado un nuevo motivo para visitarlo: Portal del Carmen, un restaurante ubicado en el interior de un antiguo convento del siglo XVII que ha sido distinguido con uno de los nuevos soletes de la Guía Repsol, el reconocimiento que destaca los locales con encanto y cocina de calidad.

Este singular espacio gastronómico se sitúa en un edificio cargado de historia. Fundado en 1608 por los Carmelitas Descalzos, el convento funcionó como tal hasta la Desamortización de Mendizábal en 1835. A lo largo de los siglos ha tenido múltiples vidas: fábrica textil, hospital de guerra y finalmente restaurante desde 1981, cuando fue rehabilitado para convertirse en un centro cultural, residencial y culinario.

COCINA TRADICIONAL CON TOQUES DE AUTOR

Hoy, bajo la dirección de José Correa, Portal del Carmen se ha consolidado como una referencia en la gastronomía aragonesa. Es el único restaurante de tres tenedores en la zona y el más veterano de Rubielos. La propuesta que ofrece a sus comensales es tan original como acogedora: en invierno, un comedor interior con chimeneas que aportan calor y tradición; en verano, el impresionante claustro del convento se convierte en terraza al aire libre, ideal para saborear una comida entre columnas centenarias.

La cocina que se sirve es de autor, con una clara inspiración en la tradición aragonesa, pero con un enfoque moderno y creativo. El menú, por 28 euros, incluye un aperitivo (como las "puñeticas de Aragón"), entrantes frescos y elaborados, y un plato principal con productos de temporada como trufa, caza o setas. La especialidad: arroces de autor firmados por el chef internacional Juan Tamarit y un ternasco de Aragón cocinado al punto justo. También destacan platos como el rabo de toro, las migas con sepia de monte, o los canelones de cocido con bechamel en cazuela de barro.

UN ESPACIO CON HISTORIA Y SABOR

La experiencia se completa con una cuidada selección de postres caseros como las torrijas de la abuela, peras al vino o el crumble de jengibre, y una carta de vinos bien escogida para maridar los sabores de la tierra.

Como complemento, el complejo incluye La Taberna El Convento 1608, un espacio más informal donde tomar tapas, vinos o cervezas en un ambiente distendido, sin perder el encanto del lugar. El restaurante está abierto todos los días en horario de comida y cena, y los fines de semana amplía su cierre hasta las 23:30.

Rubielos de Mora, además de ser una joya arquitectónica con calles empedradas y casonas blasonadas, ahora también se consolida como destino gastronómico, ideal para una escapada desde Zaragoza. Comer bien en un convento con siglos de historia, entre aromas de la cocina tradicional y sabores reinterpretados, es un plan que conjuga cultura, paisaje y buen paladar.

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