El desayuno de Pablo Alborán que dejó en shock al presentador de 'La Revuelta'
Pablo Alborán no desayuna a medias. El cantante y actor malagueño, uno de los artistas más seguidos de España con más de 36 millones de oyentes mensuales en Spotify, desveló hace unos meses en el programa de TVE 'La Revuelta' cuál es su primera comida del día.
"Desayuno dos huevos fritos con lomo embuchado, dos tostadas de pan de centeno, un aguacate y un bol de frutas con yogur griego." Así de claro y así de contundente. Un desayuno que, a primera vista, suena más a menú de mediodía que a primera hora de la mañana, pero que tiene una lógica nutricional muy concreta detrás.
El desayuno de Pablo Alborán, analizado ingrediente a ingrediente
No es capricho ni improvisación. Cada elemento del plato de Alborán aporta algo específico. Los huevos fritos y el lomo embuchado cubren la dosis de proteína animal —dos nutrientes que generan saciedad y contribuyen al mantenimiento muscular—. Las dos tostadas de pan de centeno aportan los hidratos de carbono de absorción lenta que el cuerpo necesita para arrancar el día con energía sostenida, muy distintos del pan blanco refinado que toma la mayoría.
El aguacate añade las grasas saludables, ricas en ácidos grasos monoinsaturados, que ayudan al sistema cardiovascular y ralentizan la absorción de los otros nutrientes. Y el bol de frutas con yogur griego cierra el conjunto con vitaminas, antioxidantes y proteína láctea. De hecho, el yogur griego tiene el doble de proteína que el yogur convencional, lo que refuerza aún más el perfil nutricional del desayuno.
La nutricionista Fiorella Luccisano, que ha hablado en varias ocasiones sobre los hábitos alimentarios de los famosos, lo resume bien: "No es lo mismo desayunar un café con leche y una tostada con mermelada que comer preparaciones que tienen más carga de nutrientes, más fibras y dan más saciedad." El desayuno de Alborán encaja exactamente en ese segundo grupo.
Eso sí, el cantante matizó en el programa que este menú lo reserva para los días en los que se levanta temprano. Cuando la mañana empieza más tarde, ajusta las cantidades —especialmente el pan— para no ingerir más de lo que el cuerpo va a necesitar hasta el mediodía.
No es la primera vez: en 2019 ya apostaba por lo mismo
Lo llamativo es que este no es un hábito reciente. En 2019, Alborán ya compartió en sus redes sociales un desayuno de perfil muy similar: huevos revueltos, lonchas de jamón york, un par de tostadas de pan de centeno con aceite y queso batido con melocotón de postre. La coherencia entre lo de entonces y lo de ahora dice mucho de alguien que no improvisa con la alimentación.
"Yo como muy bien. Intento comer un poco de todo, no obsesionarme y disfrutar lo que como", explicaba el artista en una entrevista con David Broncano. Una filosofía que, a juzgar por su historial de desayunos, aplica desde primera hora del día.
La cocina, otro de sus grandes placeres
Más allá del desayuno, Pablo Alborán no se limita a comer bien: también cocina. Y con criterio. En una entrevista con la Cadena SER confesó su repertorio: "Cocino un cuscús que te mueres, un cocido, una harira, que es una sopa marroquí espectacular, y arroces, ¡todos los del mundo!" Una lista que refleja sus raíces andaluzas, su conexión con la cultura marroquí —Málaga y el norte de África comparten siglos de historia gastronómica— y una curiosidad culinaria poco habitual entre los artistas de su generación.
La harira merece mención aparte. Se trata de una sopa tradicional del Magreb elaborada con tomate, lentejas, garbanzos, cilantro y especias como el jengibre y la cúrcuma. Un plato de alta densidad nutricional que combina legumbres, verduras y proteína vegetal. Nada que ver con la comida de gira que muchos asocian al mundo del espectáculo.
Gira, deporte y descanso: la rutina completa
Alborán también ha hablado abiertamente de cómo gestiona su alimentación cuando está de gira, que es, según él, cuando mejor cuida lo que come: "Es cuando gestiono mejor mi dieta; ya que desayunamos más tranquilamente, en mi equipo cuidamos mucho todo eso, y los horarios son más fijos a la hora de comer", contaba en una entrevista con Men's Health en 2021.
Ese orden en los horarios de comida —algo que los nutricionistas recomiendan con insistencia— se combina con una rutina de ejercicio físico constante. "Da igual si estoy de gira o no, siempre hago deporte", ha afirmado en más de una ocasión. Desde salir a correr hasta improvisar sentadillas con una mesilla de hotel, el cantante encuentra la manera de moverse aunque el contexto no acompañe.
El deporte, además, tiene para él una función que va más allá de lo físico. Lo describe como una válvula de escape para "sudar los problemas" y, sobre todo, para regular el sueño: "El día que no hago deporte, duermo distinto y duermo mal." Una conexión entre actividad física y descanso que la ciencia lleva años confirmando.
Caprichos sí, pero con cabeza
Que Alborán cuide su alimentación no significa que renuncie a los placeres. "Me gusta mucho el azúcar", ha reconocido sin pudor. Y cuando se permite un capricho, tampoco se complica: "Una pizza o una hamburguesa también son una buena opción." Una visión alejada del perfeccionismo nutricional que a veces se asocia a los artistas con cuerpo trabajado, y mucho más cercana a lo que los dietistas llaman "alimentación flexible": comer bien la mayor parte del tiempo y no convertir la comida en una fuente de culpa.
En conjunto, los hábitos de Pablo Alborán dibujan un patrón bastante coherente: desayunos completos con proteína, grasa saludable e hidratos de calidad; cocina casera variada con influencias mediterráneas y norteafricanas; ejercicio diario sin excusas; y algún capricho puntual sin dramas. Un modelo sencillo de explicar, aunque no siempre fácil de sostener.