Está en un pueblo medieval de sólo 141 vecinos pero es de los mejores restaurantes de Teruel
Ubicado en el pequeño pueblo medieval de Puertomingalvo, este restaurante se ha consolidado como uno de los mejores de Teruel gracias a su cocina creativa y entorno único.
En la enigmática Puertomingalvo, una localidad de apenas 141 habitantes situada en la Serranía del Maestrazgo turolense, se esconde uno de los secretos mejor guardados de la gastronomía aragonesa. A más de 1.400 metros de altitud, y cerca de un castillo del siglo XIII, se encuentra Existe, un restaurante que ha logrado situarse entre los mejores de la provincia de Teruel.
ALTA COCINA EN LA ESPAÑA VACÍA
Su nombre es toda una declaración de intenciones: Existe, y lo hace con fuerza, reivindicando que la alta cocina también tiene cabida en los pueblos más pequeños. El restaurante está dirigido por la joven pareja formada por Alberto Montañés, al frente de los fogones, y María Dávila, jefa de sala. Esta última ha sido reconocida por el Basque Culinary Center como una de las 100 jóvenes con más talento de la cocina nacional.
La propuesta gastronómica de Existe se basa en el producto local, la temporalidad y la narración del territorio a través del plato. En su menú degustación, que ronda los 34 euros, se pueden saborear ingredientes autóctonos como caza, setas silvestres, carnes y verduras de proximidad, con técnicas modernas y una cuidada presentación. La experiencia va más allá del sabor: cada plato busca conectar al comensal con el paisaje, el clima y la historia de este rincón del Maestrazgo.
RECONOCIMIENTOS Y TRAYECTORIA
El reconocimiento no ha tardado en llegar. Existe cuenta con un Solete Repsol, una distinción que premia a los locales con encanto y calidad destacada. El proyecto comenzó originalmente en la cercana Mosqueruela, pero la demanda creciente motivó su traslado a Puertomingalvo en 2023, donde encontraron un enclave idóneo para seguir creciendo sin perder su esencia.
UNA EXPERIENCIA COMPLETA
El entorno no podría ser más propicio: Puertomingalvo, con su castillo, su muralla, su ayuntamiento gótico y su iglesia de origen árabe reconvertida en templo neobarroco, ofrece un marco espectacular para una escapada que combina patrimonio, tranquilidad y alta cocina.
Comer en Existe no es solo un placer para el paladar; es también una forma de conectar con el territorio, con su historia y con sus gentes. Es la prueba viviente de que la España rural tiene mucho que ofrecer, y que el talento joven puede encontrar en estos pueblos un escenario donde desarrollar proyectos ambiciosos y transformadores.
Así, en este rincón escondido del mapa, un pequeño restaurante demuestra que la excelencia no entiende de tamaño, y que los mejores sabores, a veces, se encuentran donde menos se espera. Porque sí, Existe. Y merece la pena descubrirlo.

